¿De qué va esto?

Esto es un blog pro-Israeli.

Lo creamos hace ya casi cinco años, en los albores de la operación Litani, tras el secuestro de Ehud y Eldad. Cuando Gilad llevaba más de un mes en manos de Hamas.

Han pasado casi cinco años. Gilad sigue en manos de Hamas, Ehud y Eldad volvieron a Israel. Muertos. Muchas cosas han pasado, pero poco ha cambiado. Una tregua, Sderot bajo el fuego de los qassam, atentados, una operación contra Hamas, la reconciliación entre Fatah y Hamas, informes sesgados, la ONU, secuestros en Gaza, flotillas pseudo-pacifistas…

Lo que nos hizo abrir este blog en ese momento, fue notar que no recibíamos información sobre lo que pasaba en Israel. Empezamos a traducir noticias, a escribir crónicas basándonos en la información que recogíamos de fuentes de todo el mundo.

Después la calma, después otras luchas en otros lugares. Nos volvimos más críticos, más pesimistas.

Pero seguimos aquí, y pensamos, que pese a quien pese, Israel seguirá existiendo. Y seguiremos peleando, para que eso sea así.

domingo, 5 de julio de 2009

Los palestinos, unos desinformados

¡Pero hombre, que desagradecida es la realidad con los periodistas!

Resulta que una encuesta del Jerusalem Media and Communications Center, que es palestino, muestra que la popularidad de Hamás se está desplomando en Cisjordania y en Gaza. En concreto tiene un 18,8% de aceptación y lo que es peor para ellos, baja del 27% en apenas cinco meses. Encima el apoyo al presidente palestino Mahmoud Abbas sube y a día de hoy Hamás no se comería una rosca en unas elecciones en Cisjordania.Varias ideas al respecto.

1-) Hay que distribuir inmediatamente prensa europea en Cisjordania y en Gaza. Los palestinos no están bien informados. No saben quienes son los buenos y los malos en esta historia. Se lo vamos a contar nosotros desde nuestros cómodos salones mientras nos tomamos unas cervecitas.

2-) Es curioso que los palestinos de Cisjordania van dejando de apoyar a Hamás a pesar de que al Gobierno de Israel hayan llegado Darth Vader y el Señor Oscuro, es decir, Benjamín Netanyahu y Avigdor Lieberman. ¿Será que en realidad son votantes disfrazados del Likud? ¿Será que el plan de Netanyahu de mejorar las condiciones de vida de los palestinos está funcionando?

3-) Según explica el mismo organismo encuestador, los palestinos de Gaza están cansándose de que Hamás no sea capaz de alcanzar un acuerdo con Egipto para abrir la frontera. Claro, los jefes de Hamás no tienen ninguna prisa. A ellos nos les falta de nada y el que proteste puede elegir entre la tortura y la ejecución sumaria (o ambas).

4-) De todo esto se deduce que a estas alturas Hamás tiene más apoyo entre los acomodados manifestantes europeos de pañuelo palestino al cuello que entre la población palestina, claro que estos últimos no están debidamente informados.

jueves, 26 de febrero de 2009

El odio me está convirtiendo en un judío - Nick Cohen - The Jewish Chronicle

Cuanto más consiente la izquierda británica el antisemitismo, más kosher me siento.

Mi nombre es Nick Cohen, y pienso que me estoy convirtiendo en un judío. A pesar de llamarme "Cohen", nunca antes he sido judío. Y no se debe simplemente a que sea ateo. Mis amigos judíos me dicen que es difícil encontrar un judío ilustrado en Londres que no sea ateo, pero la cuestión es que no tengo ninguna relación con la cultura judía.

El lado judío de mi familia es el paterno (lo que no es una ayuda, según tengo entendido). Mis bisabuelos huyeron del Imperio zarista en el momento de los pogromos, pero su hijo, mi abuelo, se sublevaron. Él se convirtió en comunista y se casó fuera de la fe. Mi padre me ha educado sin relación con el judaísmo e, inevitablemente, así son las cosas.

Mi único interés en lo que concernía a los judíos era ser un oponente de izquierdas de la extrema derecha y de la sangre empapada de supersticiones antisemitas que convirtieron a Europa en un cementerio. Cuando era joven, tales actitudes parecen poco problemáticas. Usted no tiene que ser judío para oponerse al fascismo, todo el mundo lo sabía, independientemente de su color o creencia.

Hoy, las viejas certezas se han fugado porque hay dos movimientos de extrema derecha: los partidos neonazis "supremacistas blancos", a los que todavía se opone la izquierda, y la oficina de fascistas del Islam radical, a quienes, excepcionalmente, socorre y complace la izquierda actual. No estoy sólo hablando de Ken Livingstone, George Galloway y sus espantosos cómplices entre los intelectuales. Incluso la gran sociedad liberal es casi cómplice. No aplaude a la extrema derecha islamista, pero no la condena. Desde los medios de comunicación, a través de la prensa liberal, de la Función Pública, de la Policía Metropolitana, de los obispos y del poder judicial, al antisemitismo ya no se le considera como una deformación mental. Mientras que las teorías de la conspiración anti-ilustradas llegan de manos de ideólogos bastante más oscuros que su piel blanca, los supuestamente liberales, hombres y mujeres, prefieren no decir nada.

Luche contra esto y usted se convertirá en un judío, lo sea o no. Recientemente, Mark Lawson describió los argumentos de la BBC para justificar su decisión de no avalar una campaña de caridad para Gaza desde sus antenas. Un colega, sumamente irritado, declaró que la única razón de Lawson para apoyar esa prohibición provenía de que era judío. Lawson tuvo que decirle que, de hecho, se había criado y educado como católico.

Un irritado diputado del Partido Laborista no se comportó de forma muy diferente, cuando le dijo a una colega mía que yo me había desviado de la "vía correcta" cuando me casé con una mujer judía de "extrema derecha" del norte de Londres. Mi amiga le respondió que eso sería una novedad para mi esposa, ya que una católica liberal de Stoke-on-Trent.

Fue un incidente para que yo ya tomara nota, pero no protesté porque no era judío, y no pensaba que fuera Lawson. Es cobarde balbucear que uno no es judío, ya que admite el punto de vista principal de los racistas, que hay algo sospechoso acerca de ser judío.

En cualquier caso, mi experiencia del antisemitismo de izquierdas ha cambiado mi forma de pensar y me hizo, si se puede decir así, más judío.

Aunque deseo ver desmantelados todos los asentamientos israelíes en Cisjordania, estaba claro para mí que cuando Hamas disparaba miles de cohetes contra Israel, le estaba declarando la guerra y tenía que aceptar las consecuencias. Yo no habría pensado que eso duraría cinco años.

No es necesario añadir que mi punto de vista es minoritario entre los liberales, y que los judíos británicos están viviendo un período muy peligroso. Ellos son la única minoría étnica cuya masacre excusa la sociedad oficial. Si un asesino en serie atacara o bombardeara una mezquita o una iglesia pentecostal de color, ninguna persona respetable diría que "la causa, la raíz" de esa actitud estaría en un comprensible rechazo a las acciones de al-Qaeda o una legítima oposición a una inmigración masiva. Con razón, se reprobaría a los criminales por su delito.

En cambio, si es atacada una sinagoga, les garantizo que en cuestión de minutos se oirían voces por algunas radios insinuando o insistiendo en que "la causa, la raíz" de este delito radicaría en una "ira comprensible" por el comportamiento de Israel o de la diáspora judía.

Puestos en esta tesitura, la posición de los judíos británicos parece sombría. No obstante, recuerden que el primer objetivo del Islam radical es someter a los musulmanes. Cuando valientes feministas, homosexuales, demócratas y liberales del mundo musulmán, y en las comunidades musulmanas de Gran Bretaña, montan un stand, también ellos son acusados de ser instrumentos de los sionistas.

Cuando la lucha entre la teocracia y el liberalismo se intensifica, puedo ver como algunos son empujados hacia la misma senda que yo he tomado, moderando sus puntos de vista hacia el judaísmo e Israel, y se dan cuenta de que el antisemitismo ayuda a impulsar a las ideologías fascistas en el s.XXI, como condujeron al nazismo en el s.XX.

Termino diciéndoles que los adversarios del totalitarismo no deben tener miedo. Si sus enemigos les acusan de ser judíos, encójanse de hombros y digan: "Esta bien, lo soy". En la medida en que los lectores de Jewish Chronicle no se opongan, por supuesto.

robado de Safed-Tzfat

Nuevas especies (los árabes israelíes) - Sayed Kashua - Haaretz

Señoras y señores, me complace informarles de que los ciudadanos árabes de Israel tienen sus 15 minutos de fama inaugurados oficialmente esta semana. Les informo de que, durante los últimos días, los árabes han sido una especie de sabrosos panecillos calientes. Estamos hablando de la mejor mercancía que en la actualidad se puede obtener dentro del mercado del entretenimiento internacional.

La semana pasada se pusieron en contacto conmigo decenas de periodistas extranjeros, todos mendigando mi consentimiento para una entrevista. Solicitudes de emisoras de radio, de televisión, de periódicos, de sitios web... ya saben. El mundo occidental ha descubierto el fenómeno natural conocido como los ciudadanos árabes de Israel, y lo mejor de todo para mi sorpresa es que la patente está registrada bajo el nombre de un científico ruso llamado Lieberman.

Ese lema - "Sin lealtad, no hay ciudadanía" - realmente parece haber confundido a los miembros de los medios de comunicación extranjeros. "Sólo un segundo", se preguntaban los editores en Europa y en los Estados Unidos, "¿de qué ciudadanía está hablando? ¿desde cuándo los palestinos tienen ciudadanía?" Zoólogos y antropólogos fueron requeridos a dar explicaciones, y después de un largo día de los más delicados experimentos de laboratorio, se llegó a la conclusión de que se trataba de un fenómeno familiar, al que a veces se refieren un pequeño grupo de historiadores por el término científico de "árabes israelíes". Otros investigadores que han documentado su aparición lo definen como "los ciudadanos palestinos de Israel", mientras que otros prefirieron catalogarlo por medio de números, llamándolos los "árabes del 48".

Algunos representantes de los medios de comunicación extranjeros que habían acumulado años de experiencia en Israel ya conocían a los ciudadanos árabes del país, pero por razones internas eligieron, hasta hace poco, ocultar este fenómeno a sus lectores para no sembrar así más confusión y causar más consternación al lector promedio extranjero. La historia conjunta israelo-palestina es más turbulenta que nunca y la introducción de nuevos elementos, tales como los árabes israelíes, sólo complicaría las cosas. El consenso decidió que era preferible hacer referencia a dos campos: los palestinos y los israelíes.

En primer lugar, no comprendía por qué de repente fui inundado con peticiones de entrevistas. Pero luego, tras googlear "árabes israelíes" y descubrir que mi nombre aparecía en la entrada de Wikipedia como un ejemplo vivo del fenómeno, comprobé que se me mencionaba junto con otros dos escritores: el gran y tardíamente reconocido, Emile Habibi, y Anton Shammas, quién abandonó la patria años atrás y ha hecho una buena carrera dando conferencias en prestigiosas universidades de América tratando de explicar el concepto. Lo que me deja, al menos según Google, como una buena primera opción cuando se necesita preparar un artículo sobre los "árabes israelíes".

"¿Lo comprendes?" Me encontraba rompiéndome la cabeza tratando de hablar en inglés con el periodista de la BBC enviado desde la capital británica sólo para hablar conmigo. "¿Me entiendes?", le preguntanba periódicamente, recibiendo una aturdida y desconcertada mirada a cambio. "Der ar deefreent kayndes off Erabs" [N.P.: Sayed parodía aquí su mala pronunciación, y yo entiendo que lo que deseaba expresar era, más o menos, "They are different kindness off arabs = Ellos tienen una diferente amabilidad a la de los árabes". Seguro que presupungo mal].

Naturalmente, puse lo mejor de mi parte para ensuciar al Estado de Israel. "Ray-cee-Zem" [N.P: Sayed vuelve a autoparodiar su inglés, y el de otros, queriendo decir "Ra-cis-mo"] es una palabra que me oí a mi mismo insertar en cada frase. Traté de describir la situación del ciudadano árabe, la discriminación y el abandono, y di una larga cuenta de todas las terribles dificultades en las comunidades árabes.

"Un minuto", me preguntó un reportero de un conocido diario norteamericano, "¿los árabes israelíes no viven en las ciudades israelíes?" "No, no, lo has entendido mal. Los árabes viven en pueblos y aldeas árabes, muy abandonadas, sabe usted, por el Ray-cee-Zem [Ra-cis-mo] y todo eso. Hay algunas ciudades mixtas, pero en la mayoría de esos lugares hay un clara separación entre los barrios árabe y judío". "Dees-kreem-ee-nay-shun [N.P: nueva parodia de su inglés, por Dis-cri-mi-na-ción]". "Así pues lo que me estás diciendo es que la mayoría de los árabes de Israel viven en los campamentos de refugiados", resumió el periodista. "Ya allah, ¿cómo puedo explicárselo a este idiota?", me dije. Lo intenté de nuevo desde el principio. "Sabes, Der ar deefreent kayndes off Erabs [Ellos tienen una diferente amabilidad a la de los árabes]".

"Dime, por favor", me preguntó una reportero alemana, "con todo lo que me has dicho no puedo entender cómo tú vives en un barrio judío". "¿Qué? Ahhh... Bueno...". Empecé a tartamudear delante de ella. Después de todo lo que hablé acerca del ray-cee-zem [ra-cis-mo] y de la dees-kreem-ee-nay-shun [dis-cri-mi-na-ción], vivir en un barrio judío tenía que sonar como a desear la muerte. "Es para fines de investigación", me encontré explicándole. "Sí, es para un libro que estoy escribiendo... Como parte de una investigación sobre el ray-cee-zem [ra-cis-mo] en la sociedad israelí, tuve que pasar desde la muy, pero que muy descuidada aldea árabe donde crecí a un barrio judío".

"Entonces, ¿cómo hacéis para sobrevivir?", me preguntó con simpatía. "¿Cómo reaccionan sus vecinos?" "No hay duda de que el ray-cee-zem [ra-cis-mo] será el tema final de mi estudio de investigación", le dije, recostándome de nuevo en el sofá. "No se puede imaginar lo que estamos pasando aquí. Es toda una pesadilla. Disculpe, voy a ver quién está llamando a la puerta", le dije, haciendo un esfuerzo enorme para deshacerme de mi sufrimiento y cansado de tener que levantarme para ver quien llamaba al timbre. Era mi vecino, quien realmente es un gran tipo, el que estaba allí, de pie frente a mi puerta. Quería saber si me sentía con ganas de ver una película con él. "Claro que sí", le dije. "Déjame que me deshaga de esta periodista alemana y me voy a tú casa". Volví y me senté con cara de horror ante la periodista. "¿Quién era?" "El vecino", le contesté. "¿Va todo bien? ¿Qué quería él? ¿Puede usted decírmelo?", me pregunta ella. "Oh, nada, sólo la misma cosa de siempre", le respondí con una expresión de angustia. "Cada día es la misma historia. Él llama a la puerta, y al abrirla, me escupe y luego se va". Puse mi mano como si fuera a limpiarme la cara y la periodista alemana soltó una lágrima.

robado de Safed-Tzfat el original en Haaretz

lunes, 16 de febrero de 2009

Contempla enfadada a la izquierda

Entrevista a Pilar Rahola Por Roí Beit Levi

Publicado en Haaretz del 17.10.2008, suplemento "La Semana", pag.10


A última hora del atardecer responde al llamado telefónico desde el automóvil, en camino a su casa desde el estudio de radio. Desde el "cuarto de guerra" móvil ella libra dos guerras: por una parte lucha con el tránsito atestado de Barcelona a mediados de semana, y por otra la otra, en la medida de sus fuerzas hace todo lo posible para continuar defendiendo el buen nombre de Israel: una meta no menos desafiante.



Pilar Rahola, periodista y política española catalana, que la próxima semana contará cincuenta años, es una de las voces más entusiastas e importantes en el mundo hispano parlante en cuanto se relaciona con la discusión pública del conflicto palestino-israelí. Escribe tres artículos semanales en el periódico barcelonés "La Vanguardia", de amplia difusión en los sectores de la izquierda, publica artículos en los principales periódicos de la Argentina y de Chile. Participa como integrante del panel en un programa político de la televisión catalana y en el programa semanal de TV de la cadena Antena 3 española, interviene en diversos programas radiofónicos y dirige un blog muy activo (www.pilarrahola.com). Además, un programa satírico de televisión ha presentado una muñeca con su imagen.


Cerca de 500 millones de hispano parlantes se ven expuestos, casi todos los días, a noticias sesgadas y unilaterales sobre el conflicto del Medio Oriente y a críticas acérrimas, virulentas, malintencionadas y tendenciosas en todo lo que hace al accionar de Israel en la franja de Gaza y en Cisjordania. Solamente un puñado de hombres públicos y de periodistas abordan el conflicto con más equilibrio. Y Pilar Rahola, a diferencia de muchos de ellos, no lo hace por razones religiosas. No es judía, y por eso no puede ser sospechada de alinearse automáticamente con el pueblo judío. Se define a sí misma como firme mujer de izquierda y como católica no creyente. Por eso se halla exenta del ardor mesiánico-derechista que --también a ojos de los mismos israelíes-- de inmediato presumen que afecta a muchos de los partidarios de Israel en el exterior.



Pilar Rahola ha visitado Israel decenas de veces, ha escrito centenares de notas y artículos, en los que ha condenado al terror islámico y a la patológica posición anti-israelí de la izquierda europea, que despide una tufarada de antisemitismo. Ha sido entrevistada y ha participado en miles de emisiones políticas en televisión, habiéndose hecho acreedora de una posición muy destacada en los medios de España y de Hispanoamérica. Sin embargo, la presente entrevista para el periódico "Haaretz" es la primera oportunidad en la cual su fascinante y admirable personalidad se desvela ante el público israelí.



"Pareciera que luego de tantos años de sufrir ataques, los israelíes no se han habituado a que los defiendan" --expresa Rahola. "Se interesan mucho más en quienes los critican que en aquellos que los defienden, mas en verdad, a mí eso no me afecta. Yo no hago lo que hago para ser simpática ante el público español o el israelí, sino para defender los principios en los que creo".


¿Qué es lo que hace que una "catalana de buena familia" dedique una considerable parte de su vida a defender a un país extraño y lejano?



"Eso tiene una explicación biográfica. Provengo de una familia que ha sufrido mucho por sus ideas políticas, como otras tantas familias de España. El hermano de mi abuelo fue el primer condenado a muerte en tiempos del régimen de Franco. Ha sido la mía una familia fiel a la República Española, que sostuvo el derecho de los catalanes a un estado propio.


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Otros familiares fueron miembros del parlamento español y activaron en la política local de Barcelona, siempre en la tendencia de izquierda del mapa político. Hasta hoy día lucho contra la opresión de las mujeres en la España machista. Y me esfuerzo por despertar la memoria de Europa cuando ella procura reprimirla y se empeña en no decirle la verdad a una sociedad que teme oír esa verdad".



Cierto es que las diversas inflexiones lingüísticas son un motivo que torna a volver en su decir. La elección de las palabras no es casual: en cuanto doctora en filología española y catalana, Pilar Rahola es consciente del poderío del idioma y de la fuerza que tiene la retórica de los medios en la formación de la opinión pública. "No me veo a mí misma como alguien que defiende a Israel" --quiere subrayar--,"sino como alguien que defiende la verdad. Tengo muchas críticas a diversas resoluciones del gobierno de Israel. No me parece bien todo lo que Israel ha hecho a lo largo de los años. Pero hay una diferencia primordial, por una parte, entre la crítica racional al gobierno, a las diversas acciones de ese gobierno, y por la otra los ataques descontrolados y criminales a la existencia misma de Israel".




No solo víctimas y verdugos




Pilar, cuando contaba veinte años, comenzó a escribir sobre Israel no mucho después de su primera visita a dicho país. Luego postergó un poco las labores periodísticas (que incluyeron también la cobertura, desde Jerusalén, de la primera guerra del Golfo) y lo hizo en aras de la dirección de la editorial catalana "Portic" y de la escritura de varios libros (personales y políticos). Posteriormente encaró una carrera política no muy prolongada, pero plena de actividad, como vice alcaldesa de la ciudad de Barcelona. El retorno al centro de la escena pública en España e Hispanoamérica, en lo que atañe a Israel, tuvo lugar luego de la operación "Muro Defensivo" en la ciudad de Jenin, durante el año 2002.




"Los medios españoles estallaron de tanta ira y tanto odio a Israel" --afirma--. "En los periódicos se habló de genocidio, de limpieza étnica y de la ruina total de la sociedad palestina. Quien conoce la realidad de Israel no tuvo otra alternativa, sino dar un paso al frente y tomar partido. No sólo me alisté del lado de Israel, sino contra la manipulación mediática, contra la presentación simplista de "malos y buenos" y, principalmente, contra el nihilismo del terror islámico. Creo que los palestinos tienen derecho a un estado independiente, pero también sostengo que la mejor manera de defender ese derecho es condenar el terror, condenar la veneración de la muerte y la devastación y el odio enfermizo a Israel en cuanto estado y en cuanto esencia. En los medios españoles e hispanoamericanos sólo es posible hallar víctimas --los palestinos, por supuesto-- y verdugos, los israelíes. Como periodista y como mujer de izquierda, yo debo luchar contra esa mentira".




Tus amigos de la izquierda española dirán que son ellos quienes luchan por la verdad




"La izquierda siempre ha proclamado que su principal cometido es mejorar la vida de los hombres. Pero en la izquierda muchos han creado una versión grotesca y monstruosa de esa concepción del mundo. La dictadura de izquierda es hermana gemela de la dictadura de derecha. Siempre me ha preocupado el fascismo, mas no me preocupa menos el pensamiento dogmático de las gentes de izquierda que niegan el pensamiento libre y el debate público y reemplazan las ideas mediante consignas".




"Hay en España y en Hispanoamérica mucha gente de izquierda que cree defender a la justicia atacando a Israel, pero la mayoría de esas gentes no se toman la molestia de formularse a sí mismos los arduos interrogantes sobre la real situación en Israel y pretenden ser poseedores de toda la verdad. De tal manera favorecen la mentira. Cuando se trata del conflicto del Medio Oriente, la mayoría de los intelectuales europeos se apartan del pensar y no hacen otra cosa que repetir clichés vacíos. Ese antiisraelismo de la izquierda y de los medios es una tapadera del antisemitismo. No existe otro país que sea objeto de tales odios y críticas infames. Ningún otro país es blanco de reiteradas amenazas a su existencia por parte de otros estados integrantes de la ONU, y el mundo calla. A las causas es dable hallarlas tanto en la historia cercana cuanto en la lejana".





"El antisemitismo clásico, cultural, en apariencia fue rechazado en España por la gente de izquierda, pero sigue fluyendo en nuestro ADN aunque en España casi no hay judíos . Bebimos y comimos antisemitismo en nuestras ceremonias religiosas, en las escuelas religiosas en las que estudiamos, en nuestro folclore. Mi padre solía contarme que cuando era niño acostumbraba corretear con un revólver de juguete para cazar judíos, y mi abuela, de las mujeres que la incomodaban solía decir que "son más feas que un rabí", no obstante que ella no sabía en absoluto que cosa es un rabí".





"Pero no es ese antisemitismo el que realmente me preocupa. Me preocupa que en nombre de la solidaridad, de la justicia y de la búsqueda de la libertad, durante largos años la izquierda europea haya justificado el antiisraelismo estalinista. Eso, por ejemplo, es lo que demarcó el camino de la izquierda española. Esa izquierda concibió a Israel como enemigo, como invasor, como mano derecha de los Estados Unidos, el Gran Satanás. Los intelectuales que hoy día atacan a Israel desde la izquierda se criaron en esos moldes de pensamiento".




"La izquierda traiciona sus propios principios. No lucha contra las grandes dictaduras. No lucha por los derechos de los verdaderos oprimidos. Es obsesiva en sus críticas a los Estados Unidos y a Israel, y al mismo tiempo que con ellos se ocupa hace poco caso, por ejemplo, de cientos de miles de muertos en Darfur. Esa es la verdadera y gran vergüenza de la izquierda, no la situación en Israel".




"A todo eso se le suma, por supuesto, el sentimiento de culpa de los españoles por lo ocurrido en tiempos de la expulsión de los judíos de España y, en especial, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Y nuestro modo aberrante de enfrentarnos con ese sentimiento es, precisamente, atacar a Israel. Porque cuanto más malvado sea Israel, tanto menor será nuestra culpa. Los ataques a Israel son la manera de purgar nuestra conciencia y a eso no lo admito de ningún modo".





Antisemitismo sin judíos




En Barcelona se llevan a cabo numerosas manifestaciones en las cuales muchachos y chicas catalanes, tocados con kefías, gritan la consignas más extremas en contra de Israel y de los Estados Unidos, dos democracias estables. Pues si ellos no son estalinistas ¿por qué irrumpen entonces en las calles?





"En las universidades de Barcelona existe una corriente de opinión muy evidente. No hace mucho se publicó una encuesta del Ministerio de Educación de España sobre la cuestión de la inmigración, en la que se preguntó a los alumnos de educación secundaria cuál es la minoría más odiada y más amenazadora. La mayoría de los alumnos eligieron responder que son los judíos, si bien jamás en los días de su vida han visto un judío. Esos son los alumnos que ingresan a las universidades".





"En el pasado los catalanes se identificaban con Israel, pues era ejemplo de un pueblo perseguido que luego de muchos años consiguió su propio Estado. Pero hoy día los jóvenes optan por la parte "débil". La cuestión es por qué esos jóvenes no piensan que decenas de muertos en el atentado contra un autobús no son víctimas y por qué piensan que el terrorista de la yihad, que se reventó a sí mismo, es un héroe. Pues si se hubiera tratado de un terrorista de ETA, del país vasco, es claro que lo habrían condenado. La respuesta estriba en el antisemitismo que mamaron en la niñez, en los profesores antiamericanos que tienen en las universidades y en los medios que los envenenan en contra de Israel. No hay dudas de que esa actitud está muy de moda hoy día en España".




Si es cuestión de modas, ¿ es posible que el odio a Israel también "pase de moda"?




"Eso es lo que procuramos hacer y por eso es por lo que luchamos. Mientras tanto, para mal de males, aquel que no es anti israelí inmediatamente pasa a ser sospechoso. Muchas veces me han preguntado como puedo ser una mujer de izquierdas y apoyar a Israel. Mi respuesta es siempre la misma: ¿Cómo puede alguien ser de izquierdas y no criticar al terror de manera acerba y clara? ¿Cómo puede alguien pensar que la ideología islamista extrema contiene en sí la liberación? ¿Cómo puede ser que todo el mundo árabe viva bajo regímenes dictatoriales? ¿Cómo es posible denominar a todo eso como una concepción del mundo de izquierda?".




Tu alineamiento con Israel ¿te ha excluido del campo de la izquierda en España? ¿Te has sentido "excomunicada", amenazada?




El pensamiento libre es un territorio aislado y hostil. Cuando alguien sigue su camino y no es arrastrado por la corriente humana, queda más expuesto a los peligros. Recibo amenazas a mi vida y me difaman. Por mis ideas he perdido amigos apreciados, pero solamente por las ideas referidas a Israel.

En el pasado formulé críticas muy acerbas a la sociedad española, a su relación discriminatoria hacia la mujer, a las horribles toreadas --que son casi sagradas en España-- y sobre diversas cuestiones económicas y sociales. Jamás algún amigo me dio por eso la espalda. Mas cuando eso ha llegado a la cuestión israelí, por ello he pagado el precio".




"A veces me preguntan si no temo. A mi modo de ver, esa pregunta señala el gran problema de nuestra sociedad. Si tememos hablar libremente, permitimos que el miedo predomine sobre la razón. Si Europa se rinde a sus miedos, como ocurrió luego que se publicaron las caricaturas de Mahoma en la prensa danesa, o después del crimen del cineasta holandés Theo Van Gogh --entonces triunfará el fundamentalismo.


jueves, 5 de febrero de 2009

Un policia de Hamas

Encontré por casualidad, buscaba otra información, la historia del policía de Hamas sevillano, tiene datos interesantes, por eso he querido reproducirla completa.

EL ZOO DEL SIGLO XXI / MARUAN VELASCO / Es el primer español que se enrola en las 'fuerzas de seguridad' del grupo islamista, aunque no olvida el chorizo y el jamón El teniente sevillano de Hamas JAVIER ESPINOSA. Enviado especial

GAZA.- Escuchar a Maruán Velasco expresarse en un castellano matizado con acento de Sevilla resulta tan singular como que lo haga embutido en el flamante uniforme de la policía leal a Hamas. Aún más si se le oye explicar cómo echa de menos el «chorizo y el jamón» -productos prohibidos por el islam ortodoxo-, que no prueba desde 2004, durante la última visita veraniega a su familia de la ciudad andaluza.

«De la paella y la tortilla de patatas no nos hemos olvidado porque nos las hace mi madre. Pero aquí no podemos conseguir ni jamón ni chorizo ni turrón», asegura el miembro de las Fuerzas de Seguridad de Gaza.

El divertido carácter del agente hispano-palestino es incluso peculiar para los parámetros de cualquier hispalense anclado en las tradiciones. Porque Velasco reniega de las sevillanas -prefiere la música tecno- y tampoco le gusta el fútbol. «Si tengo que apoyar a alguno es al Real Madrid, pero no es que me entusiasme», dice.

Nacido hace 24 años en Sevilla, Velasco es el resultado del matrimonio de su padre, un palestino que se trasladó a la Península ibérica para estudiar Medicina, y María Velasco, una andaluza que abandonó España con toda su familia cuando Maruán tenía seis años para instalarse primero en Siria y después en Gaza, cuando los Acuerdos de Oslo parecían diseñar un halagador futuro para este territorio.

Maruán se convirtió en septiembre de 2006 en el primer ciudadano español integrado en lo que entonces se llamaba Fuerza Ejecutiva, la agrupación que Hamas creó en la Franja para contrarrestar la rebeldía de los policías de Al Fatah frente al Gobierno de Ismail Haniya.

El muchacho ni siquiera milita en el movimiento islamista, sino en el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), un partido de orientación izquierdista que, sin embargo, aceptó encuadrar a varios de sus activistas en la nueva coalición armada controlada por los islamistas.

«Hamas solicitó a todos los grupos que enviaran a sus miembros para formar una fuerza conjunta. El FDLP eligió a 10 miembros de Jan Yunis, donde vive mi familia. Siempre me apeteció ser militar, o bien en el Ejército español o bien en el palestino. La población palestina hablaba muy bien de la Fuerza Ejecutiva y además cuando intenté entrar en la policía de Al Fatah no me aceptaron».

Durante los primeros meses de actuación de la nueva agrupación, Velasco tuvo que sortear con diplomacia exquisita los trágicos episodios que protagonizaron la Fuerza Ejecutiva y los simpatizantes de Al Fatah, la formación del presidente Abú Mazen. Una pugna que concluyó en la mini guerra civil que libraron en junio de 2007, cuando Hamas se hizo con el control de Gaza.

Pero Velasco no participó en ninguna de esas reyertas. «El FDLP nos decía que nos quedáramos en casa», indica el español que admite con cierto orgullo «no haber disparado ni una sola bala» en las confrontaciones fraticidas.

Ahora, el sevillano es uno de los portavoces de la renombrada «policía palestina» que no sólo agrupa a milicianos de Hamas, sino de otras muchas organizaciones armadas. «Un poco más de la mitad son de Hamas y el resto de otras facciones, pero la gente aquí no diferencia y piensan que también soy de Hamas».

Velasco y su jefe, Islam Shahwan, exhiben con orgullo lo que definen como «logros» de la nueva era de la Franja bajo la autoridad de los islamistas y rechazan el apelativo de «terroristas» que asignan la Unión Europea, Israel y Estados Unidos al movimiento. «El problema es que Europa se deja influir por lo que dicen los israelíes y la prensa de Al Fatah. La situación de seguridad en Gaza es mil veces mejor que antes. Hemos confiscado miles de armas. No se permite ir por la calle exhibiéndolas, ni disparar al aire en las bodas. Se prohibió circular con las ventanillas oscurecidas o sin matrícula. Hasta se organizó el mercado callejero», precisa Velasco.

Los uniformados han dividido sus fuerzas en departamentos con un carácter plenamente formal como la «policía femenina», el «directorio de investigación», los agentes de tráfico, los municipales, o la unidad antidrogas. «En dos o tres meses más habremos limpiado Gaza de drogas», apunta el español.

Sin embargo, Velasco no esconde su «preocupación» por la reciente multiplicación de ataques contra sus compañeros. El fin de semana pasado un integrante de la policía de Haniya fue asesinado en Nuseirat y otras dos personas resultaron heridas en un atentado con bomba. La propia madre de Maruán, María Velasco, también admite el evidente «desasosiego» que le produce la presencia de su hijo en las fuerzas afectas al movimiento islámico, ante los riesgos que enfrenta. «¿Pero qué va a hacer? No hay otra cosa que hacer», asegura.


LO DICHO Y HECHO

«A Hamas sólo le importa si eres profesional en tu trabajo. Yo no soy islamista»

tomado de ElMundo

miércoles, 4 de febrero de 2009

Un ataque masivo contra un objetivo israelí frustrado en Europa

Un ataque masivo contra un objetivo israelí en Europa fue frustrado en las últimas semanas, informó Channel 2 citando a oficiales de seguridad el miércoles.

El ataque, vinculado con la milicia libanesa Hezbollah, fue desbaratado gracias a la cooperación entre a la Inteligencia Israel y a la de otro país europeo no desclasificado.

Oficiales Israelíes creen que el primer aniversario del asesinato el 14 de Febrero del segundo en la línea de mando de Hezbollah Imad Mughniyeh se acerca, intentos de atacar objetivos israelíes alrededor del mundo se intensificarán.

Hace unas dos semanas The Times de Londres informaba como un plan de Hezbollah para atacar la embajada de Israel en Azerbaiyán fue desbaratado el año pasado después de que la Inteligencia Azerbaijana descubriera el complot.

Las autoridades de la inteligencia Azerbaijana informaron que supieron por primera vez del complot semanas después que Mughniyeh fuese asesinado por un coche bomba en Damasco.


La Unidad 1800 de Hezbollah está trabajando en posibles ataques dentro de Israel.

El líder de Hezbollah, el jeque Hassan Nasrallah, dijo al periódico the Times: “Los sionistas descubrirán que la tuvieron en julio fue un paseo en el parque si lo comparamos con lo que hemos preparado para cada nueva agresión.”

El informe también establece que la inteligencia Egipcia destruyó una base en el Sinaí de una célula de Hezbollah encabezad por Sami Shehab, un ciudadano libanés. La célula, que también incluía miembros palestinos, tenía planeado atacar objetivos israelíes.

traducido de Haaretz

martes, 3 de febrero de 2009

La columna de Gunnar Heinsohn

19/01/09

en el original inglés Wall Street Journal Europe

Mientras el mundo desaprueba que Israel intente defenderse de los ataques con cohetes provenientes de Gaza hay que considerar lo siguiente: Cuando Hamas desterró a Fatah de Gaza en 2007 el resultado fue la pérdida de 350 vidas y 1000 heridos. La rendición de Fatah sólo contribuyó a un alto momentáneo en la violencia y el derramamiento de sangre comunes en un territorio en el cual al menos un 30% de la población masculina tiene entre 15 y 29 años.

En los países en los cuales se acumula población de tan baja edad los jóvenes tienden a eliminarse en guerras agresivas hasta que se logra un equilibrio entre sus ambiciones y el numero de posiciones aceptables disponibles en la sociedad. En países árabes como el Líbano (150.000 muertos en la guerra civil entre 1975 y 1990) o Argelia (200.000 muertos en guerras islámicas internas entre 1999 y 2006) las masacres disminuyeron sólo cuando la tasa de fertilidad en esos países cayó de siete niños por mujer a menos de dos. Las guerras se detuvieron porque no nacían más guerreros.

En Gaza, sin embargo, no ha habido un desarme demográfico. La mujer promedio aún da a luz seis bebés. Por cada 1000 hombres de entre 40 y 44 años de edad hay 4.300 niños de entre 0 y 4 años. En los Estados Unidos hay 1000 niños y en Gran Bretaña sólo 670.

Es así, pues, como la matanza continúa. En 2005, cuando Israel aún era una fuerza ocupante, Gaza perdía más hombres jóvenes en peleas entre pandillas y en incidentes criminales que luchando contra el "Enemigo sionista". A pesar de la obsesión de los medios de comunicación con el conflicto en Medio Oriente la guerra en esa zona ha causado la pérdida de menos vidas jóvenes que en África Occidental, el Líbano o Argelia.

En las seis décadas desde la fundación del Estado de Israel "solo" alrededor de 62.000 personas (40.000 árabes y 22.000 judíos) han muerto en todas las guerras entre Israel y los países árabes y como consecuencia de los ataques terroristas palestinos. En el mismo período de tiempo alrededor de 11 millones de musulmanes fueron muertos en guerras o en ataques terroristas, la mayoría de ellos a manos de otros musulmanes.



¿Por qué en el conflicto de Medio Oriente tenemos un número relativamente bajo de muertos? Hamas y los de su especie ciertamente tienen como misión matar a la mayor cantidad posible de judíos. Lamentablemente para ellos los israelíes son muy buenos a la hora de defenderse. Por otro lado Israel, a pesar de todo lo que se dice acerca del uso desproporcionado de la fuerza, hace todo lo que está a su alcance para evitar bajas civiles. Aún Hamas reconoce que la mayoría de los muertos a causa de los ataques aéreos israelíes pertenecen a sus propias filas. Pero entre el 10 y el 15% de las víctimas en Gaza son mujeres y menores, una tragedia imposible de prevenir en una zona tan densamente poblada en la cual casi la mitad de la gente tiene menos de 15 años y los terroristas se esconden entre ellos.


La razón de la interminable acumulación de gente joven en Gaza es que la mayoría de la población no tiene como cuidar a sus niños. La mayoría de los bebés son alimentados, vestidos, vacunados y educados por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA). A diferencia de la Alta Comisión para Refugiados de las Naciones Unidas, que asiste a refugiados de otras partes del mundo tratando de establecerlos en sus respectivos países, la UNRWA perpetúa el problema palestino clasificando como refugiados no sólo a quienes originalmente debieron abandonar sus hogares sino también a todos sus descendientes.

UNRWA es financiada generosamente por los Estados Unidos (31%) y la Unión Europea (casi el 50%). Sólo un 7% proviene de fuentes musulmanas. Gracias a la generosidad de Occidente casi toda la población de Gaza vive en una suerte de modesta pero regularmente sostenida dependencia. Un resultado de esta ilimitada asistencia es el interminable auge en el crecimiento de la población. Entre 1958 y 2008 la población de Gaza creció de 240.000 a un millón y medio. Occidente ha creado un pueblo en el Cercano Oriente que de acuerdo a la actual tendencia alcanzará una población de 3 millones para el años 2040.

En ese período los habitantes de Gaza podrán alterar las justificaciones y direcciones en las que aplican su agresividad pero es poco probable que la agresión en sí misma se detenga.

La tregua entre Hamas y Fatah de junio de 2007 permitió a los islámicos dirigir toda la energía contra Israel. Occidente paga por la comida, las escuelas, las medicinas y las viviendas mientras que las naciones musulmanas proveen armamentos. Sin necesidad de tener que ganarse la vida los jóvenes disponen de mucho tiempo para cavar túneles, contrabandear, armar y disparar 4.500 misiles hacia Israel desde 2006. Mientras que esta actividad truculenta ha bajado la intensidad de las guerras internas entre palestinos, por otro lado ha obligado a alrededor de 250.000 israelíes a vivir en refugios (actualmente 1 millon, debido al lanzamiento de los misiles Grad).

La actual situación sólo puede empeorar. Israel ha sido acorralado. Los adolescentes de Gaza no disponen de otro futuro que no sea la guerra. Cuando un experto armador de misiles muere es inmediatamente sustituido por otros tres jóvenes para quienes la muerte del predecesor no es menos honorable que la victoria. Alrededor de 230.000 hombres jóvenes de Gaza, de entre 15 y 29 años de edad, ya están hoy disponibles para combatir, y serán sucedidos por 360.000 jóvenes de menos de 15 años (45% de todos los hombres de Gaza) que estarán en condiciones de tomar las armas en los próximos 15 años.

En tanto continuemos subsidiando el armamento demográfico de Gaza los jóvenes palestinos seguirán matando a sus vecinos y a sus hermanos. A pesar de que, proclama, su intención es llevar paz a la región, Occidente continúa alimentado sin pausa la explosión demográfica de Gaza. Contribuyendo generosamente al presupuesto de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, Occidente presencia un crecimiento en la tasa de población que es diez veces mayor a la de sus propios países. Mucho se dice acerca de la guerra que Irán libra contra Israel utilizando intermediarios, asistiendo a Hezbolá y a Hamas. Se podría decir que Occidente, alimentado la explosión demográfica en Gaza, involuntariamente libra una guerra del mismo tipo contra Israel.

Si queremos seriamente evitar otra generación dedicada a la guerra en Gaza debemos tener el coraje de decirle a su pueblo que comience a cuidar a sus propios hijos, sin la ayuda de UNRWA. Esta realidad forzaría a los palestinos a concentrarse en construir una economía en lugar de promover guerras. Por supuesto que todo bebé nacido como consecuencia de nuestra ayuda debe contar con nuestra asistencia.

Si realizamos esta reforma de manera urgente, entonces para 2025, al menos, muchos niños de Gaza, como en Argelia, ingresarán a la pubertad como hijos únicos y estarán en condiciones de mirar hacia el futuro con seguridad en una sociedad menos violenta.

Si Occidente desea que la paz reine en Gaza antes de 2025 debería considerar la posibilidad de ofrecer una salida inmigratoria a los palestinos que nacieron a consecuencia de una asistencia bien intencionada pero incorrecta. En las próximas décadas América del Norte y Europa deberán absorber decenas de millones de inmigrantes para compensar la avanzada edad de sus poblaciones. Si, digamos, 200.000 de ellos son elegidos entre los 360.000 niños que en Gaza ingresarán en la adolescencia en los próximos 15 años la decisión no será de gran significancia para las grandes democracias pero constituirá un salto importante para el logro de la paz en el Cercano Oriente.

Muchos de los jóvenes de Gaza, como en la mayoría de los países del mundo musulmán, sueñan con viajar al exterior. Quién no desearía abandonar esa franja de tierra excepto las ONG internacionales y los trabajadores sociales cuyas carreras dependen de que la miseria en Gaza nunca termine.

* Gunnar Heinsohn dirige el Instituto Raphael Lemkin en la Universidad de Bremen, el primer instituto europeo dedicado a realizar investigaciones de genocidios comparados

jueves, 29 de enero de 2009

Guerra, paz e hipocresía.

Julio Maria Sanguinetti
Ex Presidente de la República del Uruguay

Una vez más, la guerra en la frontera de Israel... Ahora no es en el Norte, como en 2006, cuando Hezbolá, un poder militarizado adentro de un débil Estado libanés, se aburrió de tirar misiles hacia el otro lado y llegó al secuestro y la muerte, obligando, finalmente, a la reacción militar del agredido. Hoy estamos en la frontera Sur, la de Gaza, liberada por Israel en el 2005, cuando se pensó que la paz podía alcanzarse comprándola con tierra y, al igual que en Sur del Líbano, retiró su ejército. En esta ocasión no se trata de Hezbolá sino de Hamas, distintos pero idénticos en el proclamado objetivo de la desaparición de Israel.

En su tiempo, Israel informó, reclamó, denunció. Nadie se molestó. Por supuesto, en el Sur del país se vivía bajo el terror permanente y a cada rato había que esconderse en refugios salvadores. Una vez y otra se advirtió, pero los muertos no eran muchos y eran israelíes, o sea los más poderosos, los aliados de los EE.UU. Y, naturalmente, nadie contestó. Hasta que un día hubo que detener la agresión, o por lo menos intentarlo, y los mismos que callaban saltaron como resortes a clamar por la paz, a organizar manifestaciones en todas las capitales por los pobres palestinos sitiados en Gaza, que es -se dice- un "campo de concentración israelí". Lo que no se dice es que si esas fueran las motivaciones israelíes, más sencillo hubiera sido seguir ocupando militarmente Gaza. Lo que no se dice es que la mayoría de esos palestinos viven del trabajo que encuentran en Israel, porque en su territorio, sus enriquecidos correligionarios nunca se propusieron instalar hoteles para turismo o establecimientos que dieran trabajo, expectativas de mejora, creando así -a la vez- el clima de la paz. Merleau Ponty escribió hace años que la capacidad de violencia revolucionaria está en función inversa de lo que se tenga para perder; quien tiene algo, trata de no arriesgarlo, mientras que a quien nada posee todo le da lo mismo. Lo que no se dice es que la mayoría de esos palestinos quiso encontrar un camino pacífico votando una tendencia moderada para su gobierno, pero el Presidente Mahmud Abbas fue acosado y prácticamente depuesto por la mayoría circunstancial del movimiento Hamas, quien parte de la base de exigir la desaparición de Israel.

Se habla de excesos. De respuestas desproporcionadas. La verdad es que la guerra siempre es un exceso, siempre es una barbaridad, en el estricto sentido de la palabra. ¿Qué es, entonces, una respuesta proporcionada? ¿Tirar 3 mil misiles hacia el otro lado con una eficacia mayor y allí sí matar indiscriminadamente? ¿Cuántos muertos hay que esperar para justificar una reacción?

Todo esto quienes primero lo saben son los Estados árabes responsables. Lo tiene claro Egipto, que cierra a cal y canto su frontera con Gaza. Lo tienen bien asumido Jordanía y Arabia Saudita, acusados de complicidad o cobardía por los movimientos radicales, que también operan en contra de su institucionalidad, pretendiendo desplazarlos hacia el sendero ciego del fanatismo y la violencia.

En el fondo, digámoslo con todas las letras, lo sabemos todos. Pero hay quienes creen que sólo se puede posar de "izquierda" si se está contra Israel, porque es el aliado de los EE.UU. en el difícil equilibrio de esa región; que sólo se puede invocar humanismo clamando por una paz que justamente han quebrado quienes aparecen como víctimas circunstanciales de una tormenta que ellos mismos desataron para justificar su propio radicalismo.

Todos los esfuerzos por la paz, naturalmente, son bienvenidos. Pero ninguno tiene el menor sentido si no es sobre la base de que Hamas deponga su objetivo de la desaparición de Israel. Quien de buena fe actúe, primero que intente arrancarle algún compromiso a quienes cierran toda hipótesis de diálogo. ¿Qué diálogo puede haber si una de las partes proclama la desaparición de la otra?

En el fondo, la generalidad reconoce, aunque no lo diga, que esta es la misma guerra de hace 60 años, cuando en 1948 las Naciones Unidas crearon dos Estados, uno judío y otro árabe, que entonces no fue aceptado por quienes decían defender la causa palestina. Si en aquel momento, se hubiera creado este Estado, ¡cuánta sangre se habría ahorrado! La circunstancia de fondo permanece: quienes sustentan la desaparición de Israel, al punto de que cuando algún movimiento cambia su parecer para una línea constructiva, de inmediato es jaqueado por otro radical que le aparece a su costado. Así viene ocurriendo desde la OLP y Arafat, que nació como terrorista y murió como dialoguista. Mientras no se cambien los textos en las escuelas y las prédicas en los templos, sembrando el odio contra el pueblo judío, siempre aparecerá alguien más fanático para continuar este largo conflicto, que ha provocado ocho guerras convencionales y por lo menos dos Intifadas.

Por cierto, los muertos duelen, sean de quien sean. Por supuesto, el ejército israelí, como todos los ejércitos en combate, seguramente comete excesos. Pero no un genocidio, como se afirma con trivialidad, porque si esta fuera la idea es obvio que no habría quinientos muertos ni se harían las sacrificadas operaciones de infantería que se realizan. Bastarían las bombas y los misiles. Los muertos duelen, sí. Pero también la hipocresía de lo "políticamente correcto", la dualidad de quienes no quieren ir al fondo mismo de la cuestión que es el fanatismo, la xenofobia, el antisemitismo, el totalitarismo, el sometimiento de la mujer, el odio proclamado y difundido desde la tierna infancia de quienes -se proclama- nacen para servir a la gloria de Alá en el más allá.

enviado por nomi

sábado, 24 de enero de 2009

Sobre el tan mentado fosforo blanco.

17-01-2009 Entrevista
Armas de fósforo– el punto de vista del CICR
El jefe de la Unidad Armas del CICR, señor Peter Herby, esboza las normas aplicables al uso de armas de fósforo para explicar el modo de proceder de la Institución respecto de este asunto.

¿Se ha confirmado el uso de armas de fósforo blanco por Israel en el actual conflicto en Gaza?

Sí. Según extendidos informes de los medios de comunicación, imágenes y análisis de acreditados expertos, se han usado armas de fósforo en el conflicto.

¿Cuáles son las normas de derecho internacional humanitario aplicables por lo que respecta al uso de armas de fósforo y al respeto de la vida de los civiles?

Permítame comenzar diciendo que hay normas fundamentales, en las que se dispone que los civiles han de ser protegidos de los efectos de todas las operaciones militares y que está rotundamente prohibido atacar a los civiles con cualquier arma.

Como el uso de cualquier otra arma, el uso de las armas que contienen fósforo está regido por las normas básicas del derecho internacional humanitario. En estas normas se dispone que las partes en un conflicto deben hacer una distinción entre objetivos militares por una parte, y civiles y bienes de carácter civil, por otra. En el derecho también se exige que tomen todas las precauciones factibles para prevenir daños entre civiles y bienes de carácter civil que podrían resultar de las operaciones militares. Están prohibidos los ataques que causan daños "desproporcionados" entre los civiles y la población civil.

Hay otras restricciones sobre el uso de fósforo blanco como arma incendiaria, es decir poner fuego a los objetivos militares. El uso de tales armas de fósforo contra cualquier objetivo militar dentro de una concentración de civiles está prohibido, a no ser que el objetivo militar esté claramente separado de los civiles. El uso de armas incendiarias lanzadas desde el aire contra objetivos militares en una concentración de civiles está sencillamente prohibido. Estas prohibiciones están contenidas en el Protocolo III de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales.

Además, en el derecho internacional humanitario consuetudinario, que se aplica a todas las partes en cualquier conflicto, se exige tomar un particular cuidado cuando se ataca un objetivo militar con armas incendiarias que contienen fósforo blanco, a fin de evitar daños entre los civiles y los bienes civiles. Si dicha sustancia se usa contra combatientes, la parte que lo usa tiene la obligación de evaluar si cabe emplear un arma menos dañina para poner fuera de acción a los combatientes.

Si las municiones que contienen fósforo blanco se usan para señalar objetivos militares o para producir cortinas de humo, entonces, su uso se rige por las normas básicas del derecho internacional humanitario.

El hecho de que en el derecho internacional humanitario no se prohíben específicamente las armas de fósforo no supone que sea lícito cualquier uso específico de armas que contienen esta sustancia. La licitud de cada incidente de uso ha de considerarse de conformidad con todas las normas fundamentales que he mencionado. Puede ser lícito o no, según una variedad de factores.

¿Considera el CICR que es lícito el uso que se ha dado a las armas de fósforo blanco en Gaza , según el derecho internacional humanitario?

Si delegados del CICR sobre el terreno reúnen pruebas fiables y precisas de violaciones, o si personal sanitario del CICR corrobora informes de otras organizaciones, de conformidad con nuestro modo habitual de trabajo, el CICR empezaría por hablar sobre el particular con la parte interesada, en vez de hablar de ello públicamente. Al contrario de lo que se nos ha atribuido recientemente en los informes de los medios de comunicación, no hemos comentado públicamente la licitud del actual uso de armas de fósforo por Israel.

¿Da lugar a preocupaciones humanitarias específicas el uso de armas que contienen fósforo blanco, especialmente armas incendiarias, en una zona poblada?

Sí. Las armas de fósforo blanco esparcen fósforo ardiente, que arde a más de 800 grados centígrados (unos 1.500 grados Fahrenheit), sobre una zona amplia, de hasta varios cientos de metros cuadrados. Seguirá ardiendo hasta que el fósforo se haya vaciado o hasta que ya no esté expuesto al oxígeno. Potencialmente, el arma puede causar heridas particularmente horribles y dolorosas o una muerte lenta y dolorosa. El personal sanitario debe estar especialmente formado para tratar tales heridas y puede también estar expuesto a quemaduras por fósforo. Si se usan contra objetivos militares ubicados en zonas pobladas o cerca de éstas las armas que contienen dicha sustancia deben utilizarse con extrema cautela pare prevenir víctimas civiles.

Texto de la Declaración de Independencia del Estado de Israel

La Tierra de Israel fue la cuna del pueblo judío. Aquí se forjó su identidad espiritual, religiosa y nacional. Aquí logró por primera vez su soberanía, creando valores culturales de significado nacional y universal, y legó al mundo el eterno Libro de los Libros.

Luego de haber sido exiliado por la fuerza de su tierra, el pueblo le guardó fidelidad durante toda su Dispersión y jamás cesó de orar y esperar su retorno a ella para la restauración de su libertad política.

Impulsados por este histórico y tradicional vínculo, los judíos procuraron en cada generación reestablecerse en su patria ancestral. En los últimos decenios retornaron en masa. Pioneros, maapilim y defensores hicieron florecer el desierto, revivieron el idioma hebreo, construyeron ciudades y pueblos, y crearon una sociedad pujante, que controlaba su economía y cultura propias, amante de la paz, pero capaz de defenderse a sí misma, portadora de las bendiciones del progreso para todos los habitantes del país, que aspira a la independencia y a la soberanía.

En el año de 5657 (1897), respondiendo al llamado del padre espiritual del estado judío, Teodoro Herzl, se congregó el Primer Congreso Sionista que proclamó el derecho del pueblo judío a la restauración nacional en su propio país.

Este derecho fue reconocido en la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917 y reafirmado en el mandato de la Liga de las Naciones que, específicamente sancionó internacionalmente la conexión histórica entre el pueblo judío y Eretz Israel y al derecho del pueblo judío de reconstruir su Hogar Nacional.

La catástrofe que recientemente azotó al pueblo judío - la masacre de millones de judíos en Europa - fue otra clara demostración de la urgencia por resolver el problema de su falta de hogar, restableciendo en Eretz Israel el Estado Judío, que habrá de abrir las puertas de la patria de par en par a todo judío y conferirle al pueblo judío el status de miembro privilegiado en la familia de las naciones.

Sobrevivientes del holocausto nazi en Europa, como también judíos de otras partes del mundo, continuaron inmigrando a Eretz Israel superando dificultades, restricciones y peligros, y nunca cesaron de exigir su derecho a una vida de dignidad, de libertad y de trabajo en su patria nacional.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la comunidad judía de este país contribuyó con todas sus energías en la lucha de las naciones amantes de la libertad y la paz en contra la iniquidad nazi, y, por la sangre derramada por sus soldados y el esfuerzo bélico desplegado, le valieron el derecho de contarse entre los pueblos que fundaron las Naciones Unidas.

El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución que disponía el establecimiento de un estado judío en Eretz Israel. La Asamblea General requirió de los habitantes de Eretz Israel que tomaran en sus manos todas las medidas necesarias para la implementación de dicha resolución. Este reconocimiento por parte de las Naciones Unidas sobre el derecho del pueblo judío a establecer su propio estado es irrevocable.

Este derecho es el derecho natural del pueblo judío de ser dueño de su propio destino, con todas las otras naciones, en un Estado soberano propio.

Por consiguiente nosotros, miembros del consejo del pueblo, representantes de la comunidad judía de Eretz Israel y del movimiento sionista, estamos reunidos aquí en el día de la terminación del Mandato Británico sobre Eretz Israel y, en virtud de nuestro derecho natural e histórico y basados en la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, PROCLAMAMOS EL ESTABLECIMIENTO DE UN ESTADO JUDÍO EN ERETZ ISRAEL, QUE SERÁ CONOCIDO COMO EL ESTADO DE ISRAEL.

DECLARAMOS que, desde el momento en que termina el Mandato, esta noche, víspera de Shabat, el 6 de iyar, 5708 (14 de mayo, 1948) y hasta el establecimiento de las autoridades electas y permanentes del estado, de acuerdo con la constitución que habrá de ser adoptada por la Asamblea Constituyente a ser elegida, a más tardar el 1o de octubre de 1948, el Consejo del Pueblo actuará en calidad de Consejo Provisional del Estado y su brazo ejecutivo, la Administración del Pueblo, será el Gobierno Provisional del estado judío, que se llamará "Estado de Israel".

EL ESTADO DE ISRAEL permanecerá abierto a la inmigración judía y el crisol de las diásporas; promoverá el desarrollo del país para el beneficio de todos sus habitantes; estará basado en los principios de libertad, justicia y paz, a la luz de las enseñanzas de los profetas de Israel; asegurará la completa igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes sin diferencia de credo, raza o sexo; garantizará libertad de culto, conciencia, idioma, educación y cultura; salvaguardará los Lugares Santos de todas las religiones; y será fiel a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

EL ESTADO DE ISRAEL está dispuesto a cooperar con las agencias y representantes de las Naciones Unidas en la implementación de la resolución de la Asamblea General del 29 de noviembre de 1947, y tomará las medidas necesarias para lograr la unión económica de toda Eretz Israel.

APELAMOS a las Naciones Unidas para que asistan al pueblo judío en la construcción de su Estado y a admitir al Estado de Israel en la familia de las naciones.

EXHORTAMOS - aun en medio de la agresión sangrienta que es lanzada en contra nuestra desde hace meses - a los habitantes árabes del Estado de Israel a mantener la paz y participar en la construcción del Estado sobre la base de plenos derechos civiles y de una representación adecuada en todas sus instituciones provisionales y permanentes.

EXTENDEMOS nuestra mano a todos los estados vecinos y a sus pueblos en una oferta de paz y buena vecindad, y los exhortamos a establecer vínculos de cooperación y ayuda mutua con el pueblo judío soberano asentado en su tierra. El Estado de Israel está dispuesto a realizar su parte en el esfuerzo común por el progreso de todo el Medio Oriente.

HACEMOS un llamado a todo el pueblo judío en la diáspora para que se congregue en torno de los judíos de Eretz Israel y lo secunde en las tareas de inmigración y construcción, y estén juntos en la gran lucha por la materialización del sueño milenario - la redención de Israel.

PONIENDO NUESTRA FE EN EL TODOPODEROSO, COLOCAMOS NUESTRAS FIRMAS A ESTA PROCLAMACION EN ESTA SESION DEL CONSEJO PROVISIONAL DEL ESTADO, SOBRE EL SUELO DE LA PATRIA, EN LA CIUDAD DE TEL AVIV, EN ESTA VISPERA DE SABADO, EL QUINTO DIA DE IYAR DE 5708 (14 DE MAYO DE 1948).


David Ben-Gurion

Daniel Auster, Mordekhai Bentov, Yitzchak Ben Zvi, Eliyahu Berligne, Fritz Bernstein, Rabbi Wolf Gold, Meir Grabovsky, Yitzchak Gruenbaum, Dr. Abraham Granovsky, Eliyahu Dobkin, Meir Wilner-Kovner, Zerach Wahrhaftig, Herzl Vardi, Rachel Cohen, Rabbi Kalman Kahana, Saadia Kobashi, Rabbi Yitzchak Meir Levin, Meir David Loewenstein, Zvi Luria, Golda Myerson, Nachum Nir, Zvi Segal, Rabbi Yehuda Leib Hacohen Fishman, David Zvi Pinkas, Aharon Zisling, Moshe Kolodny, Eliezer Kaplan, Abraham Katznelson, Felix Rosenblueth, David Remez, Berl Repetur, Mordekhai Shattner, Ben Zion Sternberg, Bekhor Shitreet, Moshe Shapira, Moshe Shertok.

jueves, 22 de enero de 2009

Diario italiano: los habitantes de Gaza dicen que Hamás los mantuvo en hogares siendo usados por pistoleros

Civiles palestinos han acusado a Hamás de forzarlos a quedarse en los hogares desde donde los pistoleros dispararon a los soldados israelíes durante las hostilidades recientes en Gaza, según reportó el Jueves el diario italiano Corriere della Sera.

Más de 1,250 palestinos fueron reportados muertos durante la ofensiva de Israel contra Hamás en el territorio costero. Israel ha sido duramente criticado por el gran número de civiles entre los palestinos muertos, de los cuales fueron más de la mitad de acuerdo a los oficiales de Gaza.

Pero el diario italiano también citó a un doctor en el Hospital Shifa de la ciudad de Gaza Hospital en contra del número de palestinos que se ha dicho que han muerto en la campaña.

"Es posible que el número de muertos en Gaza sea 500 o 600 como mucho, principalmente jóvenes de entre 17 y 23 años que fueron enlistados por Hamás - quien los envió a sus muertes," dijo.

13 israelíes fueron también asesinados durante la operación que duró 3 semanas, que apuntaba a detener el fuego de cohetes en el sur de Israel y destruir la infraestructura de Hamás.

El doctor de Gaza además fue citado diciendo: "Quizás sea como en Jenin en el 2002. Al principio hablaban de alrededor de 1.500 muertos, pero al final resultó que solo eran 54 - de los cuales 45 eran militantes."

El se referia a la batalla de las Fuerzas de Defensa Israelíes con los militantes palestinos en el pueblo de Cisjordania que tuvo lugar durante la Operación Escudo Defensivo en el pico de la segunda intifada.

Alto Oficial de IDF: Hamás cometió un uso 'monstruoso' de los niños durante la operación de Gaza

El Comandante de la División de Gaza de las IDF el jueves, mientras tanto, etiquetó el uso de mujeres y niños por parte de Hamás durante la ofensiva de Gaza como "monstruoso" e "inhumano."

El Brig. Gen. Eyal Eisenberg dijo que los civiles fueron enviados por Hamás para transferir armas a pistoleros durante la ofensiva. También acusó al grupo islamista militante de poner trampas caza-bobos en muchas de las casas civiles.

"Familias enteras en Gaza vivieron encima de un barril de explosivos por meses sin saberlo," dijo Eisenberg.

El oficial aseguró que a pesar de las llamadas internacionales para investigar presuntos crímenes de guerra, los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel adhirieron a los principios morales mientras peleaban en Gaza.

Fuente: Diario Haaretz

lunes, 19 de enero de 2009

A quienes comparan a Israel con los nazis

Por Yosef Levi-Sfari Cónsul portavoz de la Embajada de Israel en Uruguay

Los últimos días vimos aparecer en Uruguay, al lado de numerosos artículos de opinión expresando su comprensión a las causas por las que Israel se vio obligado a defender a su población, unas pocas opiniones virulentamente antiisraelíes.

La crítica a Israel o a sus políticas es completamente legítima. Es más, Israel es uno de los países en los que la polémica y la confrontación de ideas por parte de la prensa y la opinión pública están más arraigados, al punto que criticar ácidamente al gobierno de turno, sea cual fuere su signo político, hacer rodar cabezas, y "sacrificar vacas sagradas" como solemos decir en Israel, llega casi al grado de deporte nacional.Valga entonces la aclaración: no tenemos problema alguno con las críticas, y estamos dispuestos a explicarlas una a una e ir respondiéndolas sin esquivarle al meollo del asunto. El Estado de Israel no está exento de equivocaciones ni de yerros, enfrentándonos como lo hacemos desde los albores de nuestra existencia con una realidad sumamente compleja. Nuestro país crece y se desarrolla a pesar de un conflicto crónico, y está constantemente dispuesto a escuchar voces distintas con ideas sobre cómo manejar dicho conflicto ­que, digámoslo claramente, sólo para Israel es vital y existencial­ de la mejor manera posible, con el menor número posible de afectados, damnificados y víctimas, propias y ajenas.

Pero también están quienes pecan de miopía y observan por voluntad propia al conflicto con una mirada estrecha y falta de perspectiva, como equino con anteojeras, y que despiertan puntual e infaliblemente a la hora exacta en que el caldero rebalsa ­ni un minuto antes­ declamando de memoria la cantilena de que Israel es el único villano de la película, y compitiendo entre sí como infantes quién de ellos se llevará la palma enhebrando la mayor cantidad de epítetos, de eslogans, de lugares comunes, de insultos gratuitos, de clisés, de bajezas, de frases hechas, de viejas consignas y de comparaciones descabelladas, copiando y pegando viejos textos y desempolvando pancartas confeccionadas para alguna crisis anterior.

El ejemplo más extremo de dicho fenómeno, lo constituye la comparación de los actos de gobierno, de defensa o de guerra del Estado de Israel, con el horror de los crímenes perpetrados por los nazis. El paralelismo entre ambos, indispensable aclararlo en primer lugar, ha sido formalmente tachado de antisemitismo por la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, organismo de la Unión Europea. Dicha organización emitió hace unos años un documento, en el que establece que determinadas críticas al Estado de Israel, sus gobiernos o políticas, no son sino claras expresiones de neoantisemitismo, convenientemente camufladas en esta época de corrección política como un supuesto "antisionismo". Entre ellas menciona la comparación entre las acciones israelíes y los crímenes nazis; la negación del derecho a la autodeterminación del pueblo judío, al acusar a Israel de racismo; o la aplicación de doble rasero, pretendiendo de Israel lo que no se demanda ni se exige de ningún otro país en el mundo. Lo dicho: la Unión Europea considera a expresiones de dicho tenor, cada una de ellas, como antisemitas.

Si de crítica constructiva o de argumentación sólida se tratase, nuestros detractores se expresarían sin ninguna necesidad de echar mano a comparaciones con el delito más vil cometido en la historia de la Humanidad: tal paralelismo sería en dicho caso completamente contraproducente, al crear en el oyente un antagonismo inmediato, y terminaría por debilitar irremediablemente al mejor de los argumentos. Es que no se trata de crítica constructiva: se trata de una táctica mendaz, destinada a destruir el más mínimo denominador común y rehuir así toda posibilidad de debate coherente o de valor alguno, método cuya única finalidad es la de demonizar al Estado de Israel por motivos ideológicos.

Recordemos a los que osan acudir a la comparación con los crímenes de la Alemania hitleriana ­ya que parecen adolecer de un grave problema de amnesia selectiva, aún si entre los mismos hay quienes por su edad podrían haber sido personalmente víctimas o testigos de la barbarie nazi­ los hechos descarnados: el régimen nazi (elegido democráticamente en unas elecciones populares, al igual que el régimen de Hamas) se puso como meta el exterminio cuidadosamente premeditado, planificado y sistemático del pueblo judío de la faz de la tierra, hasta el último de nosotros. Hitler pretendió apoderarse de toda Europa camino de la conquista del mundo, en tanto sus planes satánicos se saldaron con decenas de millones de muertos en sólo 6 años, seis millones de ellos judíos inocentes, masacrados industrialmente, asfixiados en cámaras de gas, asesinados en fusilamientos masivos de familias, aldeas y ciudades enteras, quemados vivos, dejados a su suerte hasta morir de inanición, hacinamiento o enfermedades; muertos durante experimentos médicos, torturados sádicamente, todo ello hasta exterminar con esos y otros métodos una tercera parte del pueblo judío. Resulta tristemente irónico que, de haberse los nazis salido con la suya hasta las últimas consecuencias, algunos de los propios maldicientes no serían hoy más que un puñado de cenizas esparcido por alguno de los campos de exterminio. Sus invectivas contra Israel no los hubiesen exonerado del pecado de ser judíos, ni salvado de la suerte del resto de sus hermanos.

Cabe a esta altura la pregunta: ¿Por qué es sólo Israel el blanco de sus diatribas? ¿Alguien los ha escuchado vociferar contra la limpieza étnica cometida en la provincia de Darfur en Sudán, con más de medio millón de víctimas hasta hoy? ¿Elevaron nuestros criticones sus voces al cielo, comparando las ejecuciones públicas de homosexuales en Irán por sólo serlo, con la matanza de homosexuales identificados por un triángulo rosa a manos de los nazis? Tampoco el grupo terrorista Hamas, que ganó en primer lugar las elecciones legislativas en Gaza y luego derrocó cruentamente al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Abu Mazen, apoderándose violentamente del poder de la Franja, motivó que los críticos de Israel despertaran de su voluntario letargo, a pesar de que exactamente de la misma manera fue que los nazis se apropiaron del poder, en la Alemania de 1933.

Es el mismo Hamas que instauró en Gaza una dictadura totalitaria confesional inspirada y fomentada por Irán, que prohibe toda crítica y el menor atisbo de disenso. Es una tiranía fundamentalista, que liquidó a sus contrincantes arrojándolos al vacío desde los edificios más altos de Gaza, para inspirar terror; y que instauró el imperio de la ley islámica, por cuyo mandato son cortadas las manos de los ladrones, castrados los violadores y ejecutado todo "traidor" al camino del fanatismo. Es el mismo Hamas que adoctrina a los niños de Gaza en el culto a la muerte desde la más tierna edad, inculcándoles un odio ciego contra Israel que les permita reclutarlos fácilmente como carne de cañón en atentados suicidas, o como escudos humanos. A pesar de todo eso, Hamas nunca tuvo el dudoso honor de ser comparado con el régimen nazi.

Y con toda razón. Porque a pesar de ser un enemigo jurado y declarado del Estado de Israel, y de avasallar los derechos fundamentales de su propia población civil y de la israelí, y de sus deleznables actos terroristas, Hamas no se aproxima siquiera remotamente a la barbarie nazi, la más estrepitosa bancarrota moral a la que haya llegado jamás el género humano: la constitución de fábricas industrializadas, perfectamente organizadas, por cuyas líneas de producción ingresaban hombres, mujeres y niños judíos, y salían convertidos en cadáveres, los que una vez arrancados sus dientes de oro, aprovechados sus cabellos para rellenar colchones y su grasa para fabricar jabón, eran reducidos a cenizas. El propio Hamas, aún siendo acérrimo enemigo que niega el derecho a la existencia del Estado de Israel, no pretende el exterminio sistemático de sus ciudadanos, sino que llama "sólo" a la destrucción del país como entidad política y soberana.

No dejemos de decir lo que cae de maduro: la comparación del Estado de Israel con el nazismo, es una variante particularmente despreciable del negacionismo de la Shoá, y una brutal falta de respeto por las víctimas de la barbarie nazi, incluyendo los sobrevivientes que aún están con nosotros.

La comparación de Israel con los nazis, pauperiza el debate de ideas, al nivel más pueril posible: el del golpe bajo, el de atacar al objetivo cualquiera sea el precio, el de la calumnia y la injuria. Es una forma de antisemitismo rabioso, porque no pretende en modo alguno venir en defensa de los palestinos ­en su mayor parte moderados, laicos y deseosos de alcanzar la paz, y que aborrecen de Hamas y su política de sangre y fuego no menos que nosotros­, sino que viene sólo a atacar al Estado judío. Por esa misma razón, la filípica es siempre lanzada en el momento mismo en que Israel reacciona a la agresión de turno en su contra, y nunca un minuto antes, cuando Israel es atacado, descontextualizando sus motivos, tergiversando falazmente dichos y hechos, trastrocando manipulativamente causas por consecuencias y viceversa. Todo método dialéctico vale cuando de atacar a Israel se trata, y para eso el neoantisemita va siempre dispuesto a revolver en la herida que jamás cicatrizará: el carísimo recuerdo por los 6 millones de nuestros padres y abuelos asesinados por el mero hecho de ser judíos.

No sería posible concluir estos conceptos, sin dirigirnos a los miembros de nuestro propio pueblo que prestan con tanta facilidad su pluma a la banalización de la Shoá. A ellos ­como a los otros­ los invitamos: siéntanse con libertad de criticar a Israel, que no está exenta de errores ni inmune a la opinión adversa. Pero anímense a hacerlo seriamente, sumando valor agregado al debate, con argumentos que ilustren los acontecimientos. Analicen la complejidad de la situación, interésense por los hechos (por TODOS los hechos), practiquen el ejercicio de ponerse en lugar de los demás ­de TODOS los demás­, luego de lo cual ofrezcan alternativas, sugieran posibles soluciones, los invitamos incluso a visitar el lugar de los acontecimientos (de TODOS los acontecimientos). En síntesis, intenten practicar la crítica constructiva; nosotros por nuestra parte, trataremos de dar respuestas a cada uno de sus alegatos e interrogantes. Las comparaciones con el nazismo, un fenómeno sin parangón, son por definición imposibles, y hablan más de quien las emplea que de sus supuestos objetos. Por favor, dejen la memoria de la Shoá en paz.