¿De qué va esto?

Esto es un blog pro-Israeli.

Lo creamos hace ya casi cinco años, en los albores de la operación Litani, tras el secuestro de Ehud y Eldad. Cuando Gilad llevaba más de un mes en manos de Hamas.

Han pasado casi cinco años. Gilad sigue en manos de Hamas, Ehud y Eldad volvieron a Israel. Muertos. Muchas cosas han pasado, pero poco ha cambiado. Una tregua, Sderot bajo el fuego de los qassam, atentados, una operación contra Hamas, la reconciliación entre Fatah y Hamas, informes sesgados, la ONU, secuestros en Gaza, flotillas pseudo-pacifistas…

Lo que nos hizo abrir este blog en ese momento, fue notar que no recibíamos información sobre lo que pasaba en Israel. Empezamos a traducir noticias, a escribir crónicas basándonos en la información que recogíamos de fuentes de todo el mundo.

Después la calma, después otras luchas en otros lugares. Nos volvimos más críticos, más pesimistas.

Pero seguimos aquí, y pensamos, que pese a quien pese, Israel seguirá existiendo. Y seguiremos peleando, para que eso sea así.

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miércoles, 28 de marzo de 2012

Israel corta relaciones con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU

Lo que uno puede decir, tras años de leer noticias y haber echado más de un vistazo a la agenda del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, es ¡ya era hora!

El Consejo de Derechos Humanos nació en una especie de borrón y cuenta nueva, para que lo que parecían chistes de mal gusto no se repitieran. Pero si hay algo que la ONU sabe hacer mejor que cualquier ser humano, es tropezar mil veces en la misma piedra.

La idea al fundar el Consejo de Derechos Humanos en 2005 para sustituir a la Comisión de Derechos Humanos, era hacer una limpieza de cara de una organización que ha sido acusada miles de veces, y con razón, de ser un chiste en la defensa de los seres humanos. Tres de los países que controlaban ya en su tiempo la Comisión, Cuba, China y Arabia Saudi entre otros, llevan años en la lista de infractores sistemáticos de los derechos humanos.

Una de las historias que explica la “utilidad” y la “amplitud de miras” de la entonces Comisión, fue la elección durante 2004 de Sudan, para un puesto en la Comisión. Un Sudan que, en aquella época, era noticia (no en muchos periódicos españoles, eso sí) por la limpieza étnica practicada por los Yanyauid, milicia árabe bajo las ordenes del gobierno sudanés.

El Consejo, que fue formado pese a la oposición de muchos que no veían más que una limpieza de cara en ese cambio de nombre, ha demostrado ser más de lo mismo. Libia era miembro del Consejo hasta que Gadafi cayó en desgracia ante la ONU. Lugar que ocupó en su momento Irán. Y juro que no me lo invento.

Resulta realmente complicado hablar del Consejo o de su antecesora, sin pensar que se trata de una broma de mal gusto. Las polémicas no han dejado de rodear a un Consejo, que sin ningún disimulo prohibió a la comisión encargada de investigar lo sucedido en el Líbano en 2006 investigar ninguna acción cometida por Hezbollah.

O en el caso de aquel famoso informe, que pocos leyeron y bastantes aplaudieron, hasta que su autor se retractó. Uno se pone a pensar, si Goldstone encontró de repente la profesionalidad que no tuvo mientras redactaba un informe, con el que en su momento no estaba demasiado de acuerdo por la negativa del Consejo de criticar de ninguna forma a Hamas. O cuando negaba taxativamente las alegaciones israelíes en sus conclusiones, tras haber admitido que ni siquiera se habían molestado en investigarlas.

En tiempos de Bush, la orden de la Casa Blanca era sencilla boicotear al Consejo. Con la llegada de Obama, la postura cambió, buscando una posición más conciliadora, su administración colaboró con el Consejo, encontrándose con que no importaba la postura. La obsesión del Consejo con Israel, es un suma y sigue. Al fin y al cabo el 48% del tiempo del Consejo está dedicado a Israel.

No hace falta adivinar para saber en qué ha gastado su tiempo el Consejo, y en qué no se han molestado. ¿Se ha condenado a Sudan por la persecución contra los cristianos, por perseguir a los animistas o a los musulmanes de etnia no-árabe? NO. ¿Se ha condenado al gobierno sirio? NO. ¿Se ha condenado la política represiva de Irán? NO.

No creo que nadie tenga dudas sobre qué país tiene el dudoso honor de estar grabado en la agenda del Consejo. O cuál es el único que además de ostentar el record de condenas del Consejo, es el único que consigue que el Consejo se reúna de Urgencia preocupado por su maldad.

Parece que el único país que provoca el insomnio a los miembros del Consejo es Israel. Y por si alguien lo duda, la última reunión de urgencia no ha sido para preocuparse por la campaña sangrienta elegida por Assad para acabar con la resistencia. Sin importarle que si no se consigue parar la escalada de violencia, Siria podría acabar sumida en una guerra civil.

Poco importa que las noticias oficiales hablen escandalizadas de cosas que llevan pasando en Siria desde hace un año, o que la cifra de muertos lleve estancada en los 8.000 a pesar de que los sirios en el exilio, o los pocos testigos occidentales directos que lograron salir con vida de Homs hace poco, hablen de 200 muertos al día y la presencia de tropas irregulares iraníes.

Por mucho que sea árabe y musulmana la sangre derramada, parece que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU no pierde el sueño por la suerte que pueda correr cualquier país que no sea Israel.

Así que lo único que puedo decir, es sí, ¡ya era hora!

viernes, 10 de febrero de 2012

El amigo sirio

A Israel le ha salido un amigo en Siria. En realidad varios. ¿No es para alegrarse?

Uno es especialmente bueno: Bashar Al-Assad. ¿Quién no considera que el presidente sirio es un gran aliado de Israel? Repito, quién con dos dedos de frente no considera al presidente sirio Al-Assad el gran aliado de Israel.

Todo el mundo sabe que una guerra a la puerta de tu casa es estupenda, el mejor regalo que te pueden hacer. Y cuando en Israel notaron los intentos de Al-Assad de provocar un conflicto fronterizo azuzando (por un módico precio) a refugiados palestinos para que fueran a morirse a la frontera minada sirio-israelí, la decisión del ejecutivo de Jerushalem fue enviarle flores en agradecimiento por su generosidad a la hora de compartir su violencia. ¡Qué buena vecina es Siria!

Los refugiados palestinos se lo tomaron tan bien como los israelíes y fueron a “celebrarlo” frente a las oficinas del FPLP que reclutó a los jóvenes palestinos muertos. La alegre celebración acabó con muertos, heridos, tiroteos y el cabreo de Hamas.

El asunto de los dos dedos de frente siempre acaba dejando fuera a la blogosfera más conspi-paranoica fan de las tramas enrevesadas, que ve en cualquier Gaddafi un aliado de Israel.

Cualquiera sabe que echar a la población palestina que llevaba años viviendo en Libia, tras la decisión de la OLP de reconocer al estado de Israel, no era más que una forma de ayudar a los israelíes. Cualquiera con las neuronas apagadas, claro. Pero es el mismo tipo de gente que cree que apoyar a la OLP más terrorista, permitiendo que se entrenara en territorio libio para matar a ciudadanos israelíes, es pro-israelí.

Por si no ha quedado claro, para algunos Al-Assad es sionista y agente del Mossad y de la CIA como lo era Gaddafi, o Ben Ali y sobre todo Mubarak. (Viendo el resultado de las elecciones egipcias, hay que agradecer la “inteligencia” desplegada por el presidente Obama a la hora de analizar la primavera árabe en Egipto. ¡Gracias colega! Los islamistas son los mejores vecinos del mundo).

También es verdad que todos hemos escuchado o leído la teoría contraria: Los malvados enemigos de esos “grandes héroes”, “campeones de la democracia, el bien común y la defensa de los derechos humanos”, Gaddafi o Bashar Al-Assad trabajan para Israel.

Las razones que esgrimen esos grupúsculos de gente, mayoritariamente de izquierdas, que defiende al heredero de Hafez Al-Assad de las conjuras del capitalismo imperialista es que Occidente sólo quiere el petróleo sirio y acabar con ese dechado de democracia que es Siria. Lo cual, mirando esa wikipedia prohibida intermitentemente por ley por el gobierno sirio, causa como poco, extrañeza. Al mirar el epígrafe de Economy of Syria o el de Human rights in Syria uno siente que algo no acaba de cuadrar en esas “grandiosas” y “certeras teorías”.

Los derechos humanos en Siria, han empeorado gradualmente desde la llegada al poder de Bashar Al-Assad. Eso sin contar la “delicada” reacción del gobierno sirio, a las manifestaciones pidiendo más democracia. Reacción que ha provocado según datos de la ONU más de 5000 muertos, más de 8000 según fuentes sirias opositoras.

En lo que se refiere al tema petrolífero, los expertos creen que en una década Siria tendrá que importar petróleo, debido a la sobreexplotación y el aumento del consumo.

Con esos datos en mente está claro que es necesario invadir Siria para quedarnos con su petróleo, no sólo necesario, si no la mar de rentable. Aunque no me ha quedado claro, ¿quiénes son los aliados de Israel? ¿Bashar Al-Assad? ¿los soldados en su mayoría sunies que han desertado del ejército sirio? ¿la oposición siria? ¿los ciudadanos sirios que antes salían a la calle pidiendo más derechos y que se deroguen las leyes restrictivas que el gobierno sirio se ha sacado de la manga? ¿Las ONG’s humanitarias que han descubierto de repente lo que el régimen sirio, lleva haciendo desde hace meses? ¿La Hamas que un día anuncia que se retira de Siria y una semana después dice que se queda?

A mi es que no me queda claro, la verdad. Sólo me ha quedado claro que la cautela diplomática a la hora de acusar a un gobierno de cometer crímenes contra la humanidad en algunos casos lleva meses, en otros años, y en otros casi segundos. No creo que haga falta poner ejemplos, ¿verdad?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Cuánta responsabilidad tiene la prensa Occidental, de lo que pasa en Oriente Medio?

Hace unos años, leí un reportaje de un periodista, que se atrevía a lanzar un mea culpa preguntándose si el modo de informar que tiene la prensa Occidental, no era la que creaba las noticias y en gran parte el conflicto.

Lamento profundamente no tener acceso al artículo, del que recuerdo varios detalles, pero por desgracia no a su autor.

El autor comentaba como una tarde, había observado como un grupo de adolescentes palestinos, al darse cuenta de que había un grupo de periodistas cerca de un puesto de control israelí, intentaban provocar un conflicto, para salir en la foto de portada o en las páginas interiores de un periódico occidental. Se percató como los adolescentes tenían en cuenta siempre, donde se encontraban las cámaras y que se volvieron cada vez más violentos y audaces al saber, que habían captado la atención de los periodistas.

Aquello acabó como cualquiera puede imaginar, los adolescentes no pensaban dejar de lanzar piedras mientras hubiera periodistas dispuestos a sacarles fotos o grabarles en vídeo, así que al final los adolescentes fueron detenidos.

En un epilogo épico, el veterano periodista, explicaba como un joven oficial israelí de poco más de veinte años, les echaba el rapapolvo por envalentonar a un grupo de adolescentes palestinos que iban a acabar en prisión por culpa de los periodistas y su deseo de “retratar la verdad”.

El periodista, un corresponsal veterano, entonaba un mea culpa y aceptaba su responsabilidad, al provocar, incitar y jalear a un grupo de adolescentes para que atacaran un puesto de control israelí. Sospechaba, más que razonablemente, que sin la presencia de las cámaras los jóvenes palestinos esa noche habrían dormido en sus casas.

Hace unos meses, un video mostraba como un israelí intentaba evitar que su coche, en el que iba su hijo, acabara apedreado por unos adolescentes palestinos, acababa “atropellando” a un adolescente que se lanzó directamente contra el coche.

Aquel video tuvo su polémica por varias razones. El conductor israelí resultó ser un político de la derecha israelí. Ser político de derechas e israelí, te convierte directamente en un asesino de masas, y da igual si iba con su hijo en el coche (detalle que muchos medios omitieron), el coche que los “simpáticos adolescentes” intentaban apedrear.

Unas horas más tarde de la aparición del video, algunos medios de comunicación israelíes, denunciaron que la prensa extranjera había sido “llamada al lugar” y que se había representado la noticia para ellos.

Varios detalles del video, hicieron que no se difundiera demasiado. Había niños tirando piedras contra un coche en marcha que bajaba una cuesta bastante empinada.

Por muy mal que a uno le caigan los israelíes, cualquiera que conduzca un coche sabe lo difícil que es conducir cuesta abajo, y puede imaginar la dificultad de que te estén tirando piedras.

La sospechosa presencia de los medios extranjeros, y los niños lanzándose contra el coche, en vez de intentar esquivarlo, hicieron dudar a convencidos pro-palestinos de la intención de los creadores de ese vídeo.

Aunque no hay de que preocuparse, hasta con sospechosos vídeos de niños tirando piedras en cuestas empinadas contra coches que bajan la cuesta, siempre habrá quien defienda el “sanguinario espíritu israelí”, que hace que un malvado conductor “atropelle” a un pobre adolescente palestino, que lo único que hizo para ser atropellado fue lanzarse contra el coche, tras perseguirlo y lanzarle piedras.

Recuerdo, soy viejo y tengo bastante buena memoria, una foto que puede que tenga veinte años, puede que fuera de la primera intifada, en la que se puede ver a un chico palestino preparándose para tirar una piedra contra un tanque israelí. Y como fondo, un montón de periodistas extranjeros tomando la foto.

Después de veinte años, las cosas no han cambiado tanto. Pallywood sigue funcionando, y la prensa occidental sigue creando noticias y conflictos sin venir a cuento, sin tener en cuenta que la prensa no debe crear noticias, debe contarlas y con objetividad.

Lo de la objetividad me recuerda otro de esos momentos gloriosos de la prensa (en este caso española). Durante la segunda intifada y una de las operaciones lanzadas por el ejército israelí para acabar con los grupos terroristas, un grupo de periodistas extranjero entró en zona de guerra, y se cruzaron con un comando israelí, que buscaba francotiradores, que les ordenó que se fueran.

El relato lloroso de los corresponsales era tan quejumbroso, que estuve a punto de llamar compungido a la cadena para la que trabajaban y ofrecerme a pagarles una tila, tratamiento psicológico por el shock sufrido o un par de ansiolíticos.

La parte más quejumbrosa e impactante del vídeo era como explicaban el miedo que habían pasado, al sentir como los soldados israelíes les apuntaban con sus armas. Momento en el que yo me quedé mirando atentamente la televisión y me pregunté secretamente: “¿Este corresponsal, de verdad, ha hecho la mili?”. Y me preguntaba, entonces, como me pregunto ahora. ¿Cómo se puede apuntar a alguien con un arma, si apoyas el antebrazo en él, y la mira apunta directamente al suelo? Quizás estaban preocupados por sus zapatos, serían de marca…

Uno puede entender el miedo que entra, al entrar en una zona de combate, cuando te dicen que hay francotiradores en la zona, sobre todo al pensar que te puede pillar un fuego cruzado y no lo cuentas. Pero todo tiene su límite.

Aún así, me sorprende la capacidad de fabulación de los periodistas, porque antes al menos no se grababan a sí mismos haciendo el gilipollas, (en muchos casos) y no dejaban constancia en vídeo de sus hazañas.

Acabé pensando tanto entonces, como ahora, que los periodistas creen que si los palestinos no les crean una historia, o el video no acompaña a su descripción, ¡no importa! Tampoco importa, si mienten sobre el material que no emiten. Pueden inventar, porque siempre habrá alguien dispuesto a creerles. Porque para eso sacaron la carrera de periodismo. Para hacer literatura, que la realidad está sobrevalorada.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Y con esta van...

Las noticias vuelan y como no, un grupo de nuestros "abiertos de mente", "tolerantes" y "anti-dogmaticos" estudiantes de Vigo, han vuelto a dar muestra de uno de los grandes problemas de la Universidad Española. Esta se ha convertido en el cortijo del pensamiento único dictado por una izquierda intolerante, en muchos casos extrema, que habla de tolerancia, de educación, de cultura y que propugna con sus acciones una y otra vez el pensamiento único.

Lo ocurrido hace unos días en Vigo, no es un caso aislado. Las victimas del pensamiento único son aquellas que han osado disentir de lo considerado politicamente correcto. De actitudes como "Israel genocida" o "Que vienen los fachas" o "Que vienen los rojos" hemos llegado a un punto en el que el débate se hace imposible, porque la policia del pensamiento decide quién puede hablar y quién no puede. Lo cual nos hace recordar, al menos a mí, aquel exabrupto del entonces ministro* de Exteriores Moratinos cuando se le echó en cara la actitud completamente anti-israelí y soterradamente antisemita que estaba teniendo el gobierno de Zapatero: ¡No te permito...!

Esa lección ha quedado grabada a fuego en la mente de mucha gente, que cree que la Libertad de Expresión, les da permiso para difamar, insultar y amenazar de muerte a todos aquellos que no comparten su forma de pensar o sus modos. Y así están las cosas.

Parafraseando al inclito Moratinos, yo no permito que una panda de gilipollas se crean con el derecho de callar a todo aquel que disienta, a todo aquel que no piensa como ellos.

Tampoco permito que esos mismos gilipollas se crean con el derecho de amenazar de muerte, de difamar, de hacer pintadas, de romper cristales, de vandalizar edificios y de agredir a los demás, escudandose en una falsa moral y una dignidad moral que jamás han tenido y desde luego nunca van a tener.

¡No toleramos vuestra intolerancia! Enteraos de una vez.

*no se merece una mayuscula

viernes, 26 de agosto de 2011

Mucho más que una mala semana

La última semana ha sido la peor para Israel en los últimos tres años. Tres ataques coordinados, —contra todo vehículo que circulaba por la carretera que lleva a Eilat—, una nueva tentativa de secuestro —frustrado porque los ocupantes del coche no se detuvieron, pero presenciaron como miembros de su familia que iban en otro coche eran asesinados—, lanzamientos continuados de mortero, cohetes qassam y grads —que acabaron con la vida de un padre de familia que deja a dos niñas pequeñas y una mujer a punto de dar a luz—.

El balance es de nueve israelíes muertos, decenas de heridos. Un millón de israelíes en los refugios anti-aéreos, y el Sur de Israel atacado desde Gaza. Sólo el viernes cayeron en territorio israelí más de 70 proyectiles.

Ese es el panorama que la prensa europea y sobre todo la española no quiere contar. La noticia del triple ataque en el Sur de Israel no fue más que una simple anécdota. Los lanzamientos de qassam, grad y mortero meras anécdotas dentro de los artículos que demonizan a Israel por devolver el fuego o acabar con la vida del grupo que reivindicó el triple ataque.

Por enésima vez las mismas sensaciones: Indignación. Una profunda indignación al ver como en RTVE se justifica un ataque contra un autobús público porque en él viajaban militares israelíes. No creo que el redactor de esa noticia se hubiera atrevido a justificar que Al-Qaeda atentó contra los trenes en Atocha porque los trenes también son usados por personal del ejército español. Básicamente porque sería una atrocidad. Pero la prensa española hace tiempo que parece desconocer las cosas más básicas.

Hartazgo, porque por enésima vez “Israel ataca Gaza” y ni media palabra de los ataques sobre el Sur de Israel, ni sobre el millón de israelíes que viven pendientes de las sirenas, o del buen funcionamiento del Iron Dome.

Cabreo, porque los palestinos nunca son parte de un grupo terrorista, ni aunque la yihad islámica o el comité de resistencia popular lo admitan. Son hombres, mujeres y niños. Los israelíes sólo son un número, o israelíes, o sionistas, o colonos, o civiles o militares. Nunca personas, ni padres, ni hijos, ni niños, ni bebés.

Un apunte, los enemigos de Israel se han modernizado, parece ser que utilizan facebook, twitter y demás para afinar la puntería, por eso el ejército israelí les ha pedido a los ciudadanos israelíes que no den datos sobre los impactos de qassam y grad.

Facebook y twitter se había convertido para muchos israelíes en una forma de demostrarle al mundo que el Sur de Israel está siendo constantemente atacada desde Gaza, en una forma de luchar contra los silencios interesados de aquellos que se empeñan en que el mes que viene la ANP llegue a la categoría de estado, sin obligación ninguna, y sin un plan real a corto, medio o largo plazo para subsistir.

Porque la realidad es que han vuelto a atacar a Israel, están atacando el sur del país a pesar de la “tregua” —una de esas treguas a las que Hamas, la yihad y demás grupos palestinos nos tiene acostumbrados—, y la prensa internacional, sobre todo la española mira a otro lado.

miércoles, 29 de junio de 2011

El antisemitismo es verde, recicla

Cuentan que Hitler era vegetariano, amante de los animales y creía en la importancia de proteger el medio ambiente y el reciclaje. Quizás imbuido por ese espíritu, el nuevo antisemitismo se ha reciclado siguiendo las reglas del mundo en el que vivimos. Hay que ser políticamente correcto, ¿cómo puede uno ser políticamente correcto si se es antisemita? ¡Haciéndose antisionista! No exige mucho esfuerzo. Donde antes uno decía judío, se usa israelí; donde se hablaba de dominio de la banca mundial, se habla del lobby sionista, digo judío. Donde antes estaba los niñitos cristianos que los malvados judíos usaban para hacer los matzot, ahora están los niños palestinos que los malvados israelies usan para hacer prácticas de tiro. ¡Hay que reciclarse!

Todo se recicla. Se aborrecen los símbolos nazis, pero se permite el negacionismo. El caso del negacionismo exige una aclaración. ¿Por qué luchar contra el negacionismo? Es una pregunta que se contesta con otra pregunta, ¿Por qué el neo-nazismo promueve el negacionismo?

El neo-nazismo tiene pretensiones políticas, quiere que el nacionalsocialismo vuelva a ser una opción política legítima. Y por ello ha creado una serie de teorías que intentan por varios caminos convencer a la gente de que el nacionalsocialismo no era tan malo, si no que en realidad el régimen nazi alemán fue víctima de una conjura judía. El nivel de la conjura difiere, algunos llegan a acusar a Hitler de ser judío, o le convierten en un títere que desconocía lo que estaba pasando —aunque el descubrimiento de una carta manuscrita fechada en 1919 pone en entredicho las “fundadas” tesis de Irving—. Pero no nos preocupemos por Irving, siempre le quedará reciclar sus teorías o recurrir al bolígrafo.

Uno de los efectos de la crisis económica es el reciclaje de viejos —que no olvidados— “argumentos económicos” para explicarla, que ponen en manos judías todo el dinero y el poder de la Banca y/o Estados Unidos: “los judíos controlan la economía mundial”, “el verdadero enemigo es el judaísmo internacional”, “con su maléfico dinero el judaísmo internacional compro el estado artificial asesino del que disfruta ahora”, “asesinos en Palestina con bombas, asesinos en resto del mundo con su dinero sucio y podrido”, “todas las reformas que se están haciendo en Europa para empobrecer a la gente están orquestadas por el judaísmo internacional”…

No hay mucho que decir ante ese tipo de aseveraciones, por desgracia se encuentran con facilidad, ni siquiera uno tiene que irse de tertulia a un café, o sentarse a la barra de un bar a tomar cuatro cervezas, basta con leer los comentarios de cualquier noticia sobre Israel publicada en un periódico español, incluidos los deportivos. —Que se lo pregunten a Piqué o a Guardiola—.

En “Cuarto Milenio”, han preferido “resucitar” el tema de los libelos de sangre medievales, obviando la realidad histórica. Nada nuevo tratándose del programa de Iker Jiménez. Es cierto que no se puede pedir peras al olmo, a Jiménez le encanta ser ambiguo —una forma, como otra cualquiera de evitar demandas por difamación—, tiene esa capacidad innata de decir una cosa y la contraria sin importar el tema que trate. Masonería, ovnis, toros, fantasmas, libelos de sangre,… Quizás sea realmente de locos esperar otra cosa de un programa como “Cuarto Milenio”.

Hasta el domingo, ¿alguien echaba de menos los libelos de sangre? Tampoco es que hayamos tenido tiempo de echarlos de menos, recordemos que no hace tanto tiempo un periódico sueco acusaba al ejército israelí de asesinar a jóvenes palestinos para robarles sus órganos. Según el relato aparecido en el periódico, el ejército israelí asesina a jóvenes palestinos, se lleva los cadáveres y tras extraerle los órganos devuelve el cadáver a la familia de la víctima.

El periodista, Donald Boström, aseveró tras la polémica que no tenía ninguna prueba de que ese tráfico existiera. Uno que es un poquito raro, en semejante tesitura se pregunta, ¿si no tiene ninguna evidencia, para qué escribe el artículo? Parece que Boström con esa ética profesional —no probar unas más que serias acusaciones—, no tendrá muchos problemas para lograr trabajo en “Público” si decide dejar el tabloide con el que publica sus “artículos de investigación”. Tiene el perfil de redactor del “Público”, publica conjeturas, no busca pruebas y cuando le piden explicaciones por sus afirmaciones, le exige al ejército/gobierno de Israel que demuestre su inocencia. Boström también pasa por alto que no se pueden transplantar órganos muertos. El único que lo ha conseguido es un tal Victor Frankenstein. Sospecho que ese es el nombre del doctor experto en transplantes que asesoró a Böstrom.

Incluso en el tema del VIH se recicla. Primero, científicos israelíes crearon el virus del SIDA, después el Mossad se lo inoculó a Arafat, después se pensó que mantener esa teoría manchaba la imagen del Rais, alguien podría pensar que las legendarias orgías que montaba con sus guardaespaldas —nada que ver con la guardia que acompañaba a todas partes a Gadafi—, tendrían algo que ver con su muerte. Después el “exhaustivo” examen realizado por un médico palestino, vía imágenes televisivas, descubría que Arafat había sido envenenado. Obviamente por el Mossad, que después le remató en Francia. Más tarde se vuelve a la teoría del VIH, cuando miembros de la ANP admiten que Arafat murió de SIDA.

Estoy convencido de que si Arafat hubiera muerto aplastado por un meteorito, habría quien defendería que un grupo de rabinos, reunidos en un cementerio invocaron al demonio para conseguir desviar un meteorito de su órbita para que cayera sobre la cabeza de Arafat. Otros más modernos y fans del reciclaje creerían en una conjura judeo masónica sionista extraterrestre, y los más puestos en tecnología, defenderían la existencia de una operación encubierta del Mossad desde el espacio.

Cualquier sandez sirve, todo es cuestión de reciclarla.

martes, 28 de junio de 2011

Hablemos de Yarmouk

¿Les suena Yarmouk? Seguramente no. Es un campo de refugiados palestinos ¿sigue sin sonarles? No me extraña, Yarmouk no es un campo de refugiados oficial, pero existe desde 1957 en Damasco. No es oficial porque no parece un campo de refugiados tradicional, no tiene tiendas de campaña ni chabolas. Es una zona residencial, con Internet cafés y salones de belleza, con taxis y microbuses –eso cuenta la BBC–.
En Yarmouk hace unos días pasó algo, un pequeño incidente —lo llamaré incidente, aunque no me sienta cómodo llamando “incidente” a la muerte de 14 personas—. Dentro de la cantidad de historias relacionadas con el conflicto que nos han inundado en los últimos dos meses, lo ocurrido en Yarmouk no parece más que una anécdota, no al nivel de las declaraciones del muftí libanés que cabreado por lo que considera un robo por parte de los palestinos de territorio libanés, les ha pedido “diplomáticamente” que se larguen del país. Ese tipo de comentarios “diplomáticos” que en labios del rabino Ovadiah habrían terminado con unos cuantos artículos hablando del racismo judío; —siendo justos, el rabino Ovadiah tuvo su momento de gloria, dejando en muy mal lugar a toda la comunidad judía mundial—.
Tampoco llega al nivel de la historia del perro poseído por un abogado laico condenado a muerte por un tribunal rabínico en Mea Shearim. Por extraño que parezca o kafkiano, o ya directamente ridículo. La supuesta lapidación de un perro poseído ha sido noticia de varios periódicos españoles, y motivo para que me interrogaran sobre el tema incluso cuando iba a comprar el pan. No ha habido perro más famoso desde Laika, o desde Lassie. Que en Greenpeace no se alteren, la perra —que no perro—, está vivita y coleando, fue recogida por oficiales municipales. Por enésima vez un rumor se convirtió en noticia.
Volviendo a Yarmouk, explicaré porque ese “incidente” me parece tan revelador. Tras un funeral en Yarmouk por los palestinos —12 según Israel y 23 según Siria—, muertos al intentar entrar ilegalmente en Israel. Los familiares enfurecidos decidieron atacar el edificio del FPLP-GC una agrupación palestina prosiria, a la que responsabilizaban de la utilización de sus hijos como carne de cañón para liberar la presión internacional sobre el gobierno de Assad. Miembros del FPLP-GC respondieron disparando contra personas desarmadas. El resultado fue de 14 personas muertas, un número desconocido de heridos y un edificio quemado.
No es extraño, esto es España, que la versión israelí sea ninguneada. La verdad es la que da el gobierno sirio, que no se explica como los palestinos han podido llegar hasta la frontera con Israel, ni siquiera sabe de donde salieron los 42 autobuses que llevaron a los palestinos hasta allí. Según un informe localizado por un periodista, los autobuses los puso el gobierno y se les proveyó de un salvoconducto para pasar los controles militares —no se debe olvidar que Siria está en una especie de estado de sitio, por las revueltas ciudadanas—. Según la versión siria, tan “objetiva” y poco interesada en desviar la atención de la prensa internacional, hubo 23 muertos y 350 heridos por armas de fuego. Según la versión israelí, los soldados de la frontera recibieron la orden de disparar por debajo de la cintura, a las piernas. Achacan el número de muertos al hecho de que la frontera entre Siria e Israel esté llena de minas anti-tanque.
Entiendo que es una noticia difícil de dirigir para un propalestino. Un grupo palestino mostrando como jugaba con la vida de sus compatriotas para defender a un régimen que no les reconoce como ciudadanos sirios. Hay acusaciones serias, el Partido Reformista Sirio acusó al régimen sirio de contratar a los palestinos para que asaltaran la frontera, ofreciéndoles 1000$, 10.000$ en caso de que resultasen muertos.
Resulta aún algo sorprendente —no demasiado si tenemos en cuenta los estándares de los periódicos españoles—, la escasa difusión que ha tenido este incidente. Este incidente nos muestra como el régimen de Assad utiliza a los palestinos para amenazar a Israel, —amenazar, porque habla de lanzar a sus 600.000 palestinos contra la frontera con Israel, ¿a nadie le recuerdan a las amenazas de Gadafi?— y para desviar la atención mundial.
Ni siquiera historias tan nebulosas como ese extraño atentado sufrido por el ejército sirio en Jisr al-Shaghur, que según fuentes más fiables se trataría del modo en el que el régimen habría lidiado con la deserción de un grupo de soldados sirios, incapaces de seguir acatando las órdenes de utilizar armamento de guerra contra los ciudadanos sirios que protestan pacíficamente en las calles.
Aunque si somos serios, después de más de tres meses de represión brutal, cientos de personas asesinadas —más de 1700—, más de diez mil personas refugiadas en Turquía, y 10.000 desaparecidos, no parece que el mundo esté muy preocupado por lo que ocurre en Siria. Teniendo en cuenta que lo máximo que se ha llegado, gracias a la amenaza de veto por parte de Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU, es a impedirle a la familia Assad —que es la que controla la economía siria—, acceso a sus cuentas localizadas en Europa y EEUU.
Assad ha tenido suerte, utilizar a los palestinos como carne de cañón le ha salido gratis, nada importan las pruebas presentadas, de cómo el gobierno sirio proveyó de autobuses a los “improvisados” manifestantes, las acusaciones de partidos de la oposición, del enfado de los familiares de los muertos, del enfado y condena de lideres palestinos.
Los propalestinos profesionales no se han enterado de nada, por eso no le han montado una flotilla para exigirle que al menos les permita moverse libremente por Siria, porque por extraño que parezca, los palestinos no pueden moverse libremente por Siria sin el permiso del gobierno sirio. Sorprendente, ¿verdad?

viernes, 22 de abril de 2011

Sacando provecho

¿Les suena Vittorio Arrigoni? Si son seguidores habituales del conflicto árabe-israelí, sabrán perfectamente de quien se trata.

Vittorio Arrigoni es el miembro del ISM asesinado por un grupo salafista en Gaza. El cadáver de Arrigoni apareció en una casa abandonada, le habían colgado de una viga, antes del límite de tiempo que habían dado para que Hamas liberara a Walid al-Maqdasi —líder salafista, al-Maqdasi lleva un mes en una prisión de Gaza— y varios salafistas por todo el mundo. Sus secuestradores y asesinos acusaron a Arrigoni de "esparcir la corrupción" y de ser ciudadano de un "país infiel", Italia.

Arrigoni fue grabado en video, con una venda en los ojos y señales inequívocas de que había sido golpeado. Según las pocas informaciones existentes sobre su muerte, parece que fue golpeado antes de ser colgado. Otras fuentes hablan de detalles realmente macabros rodeando su muerte, como una posible mutilación.

Dejo patente que Arrigoni jamás me habría caído bien, sobre todo tras ver como mostraba con orgullo su foto con Ismael Haniye (el “simpatiquísimo” líder de Hamas en Gaza); su militancia en el ISM, grupo de pseudos pacifistas que defienden el atentado con palestino-bomba como medio para “no se sabe muy bien qué” —será reducir el número de palestinos en Gaza—; sus tatuajes, llevaba tatuado en el antebrazo en árabe, no la palabra amor, o paz, o libertad si no “resistencia”.

Su muerte es una desgracia. Una desgracia para los ciudadanos de Gaza. Una desgracia para los verdaderos propalestinos —si existen—, que creían que se podía ayudar desde Gaza sin que su vida colgara al final de una soga. Desde luego parece que no ha sido tanta desgracia para gente como Tapial, que se ha apresurado en acusar al Mossad, al Shin Bet, a Israel, a una organización sionista misteriosa… o a lo que sea que huela a judío de asesinar a su colega de cervezas. Parece que según este dechado de estupidez vivir en Gaza es sencillo, es fácil, no le pasa nada a nadie. ¿Realmente alguien se cree semejante sandez?

Tampoco parece que el ISM lo considere un gran problema, ya ha empezado a sacar tajada del asunto. El ISM montó una manifestación en repulsa por el asesinato de Arrigoni, una manifestación no contra el grupo que se vanaglorió de su secuestro y asesinato, y que colgó un vídeo en youtube. La manifestación —¡oh sorpresa!—, fue contra Israel. ¿A qué están profundamente sorprendidos? Yo no quepo en mi mismo de la sorpresa. Voy a por unas sales para recuperarme del susto.

Otra “sorpresa”: el ISM no ha condenado el asesinato de su propio activista. Debería darles vergüenza, pero dudo sinceramente que la tengan. Ya que no condenan los asesinatos que sus amigos cometen —que nadie se lleve a engaño el ISM sólo es amigo de Hamas, de Fatah, de la Yihad… no de los palestinos—, al menos podían condenar los asesinatos de sus activistas. Pero parece que sólo tienen energía para pagarles un par de cafés a un par de terroristas suicidas, o convertir en mártir a la víctima de un accidente.

Ahora podemos pasar a las teorías que han llevado a un grupo palestino a asesinar a un propalestino. Hay varias y algunas realmente delirantes. Pasamos desde el complot sionista para acabar con el ISM y todos sus miembros (obra de Tapial entre otros) —una teoría que, sin embargo, no apoya Hamas—, a que Arrigoni fue asesinado por algún miembro de Hamas porque su presencia empezaba a avergonzar a las autoridades de Gaza, por su ostentación de un estilo de vida netamente occidental —drogas, alcohol, hablar directamente a las mujeres…—. En medio, la existencia de grupos salafistas, entre ellos Tawhid wa Al-Jihad, que consideran que el gobierno de Hamas es demasiado Light en términos religiosos, morales y sociales.

Resumiendo lo leído estos últimos días sobre las circunstancias de la muerte de Arrigoni, se ha barajado desde que Arrigoni fuera un espía del Mossad (sic), que fue asesinado por intentar convertirse en una figura política dentro de Gaza, que era abiertamente homosexual, que el grupo salafista —que parece que ha negado el asesinato—, intentaba poner en evidencia a Hamas, hasta que fue asesinado por fumar maria y hablar directamente con las mujeres palestinas,… Tienen para elegir.

No hay que olvidar los delirios de aquellos que creen que Israel introduciría a un comando del Mossad en Gaza, no para rescatar a Guilad Shalit o asesinar/secuestrar a Ismael Haniye o cualquiera de los lideres de Hamas, si no para secuestrar, torturar y asesinar a un propalestino que hasta el día de su muerte, apenas nadie conocía. Sinceramente, un argumento de lo más delirante. Pero si se vende la integridad, ¿por qué no se va a poder vender la muerte de los colegas? Que se lo pregunten a Tapial, al ISM y ONG’s de ese calibre.

En toda esta maraña de suposiciones, lo que queda bastante claro es que Arrigoni fue torturado y asesinado por aquellos a los que quería defender: Los fundamentalistas islámicos violentos de Gaza.

lunes, 14 de marzo de 2011

Hoy no estoy sutil


¿Cómo se puede degollar a un bebé de cuatro meses? Esa pregunta me reconcome desde que ayer me enteré de lo ocurrido en Itamar.

Si no se han enterado, es normal. Los periódicos españoles, como siempre, han dedicado dos líneas para contarnos como un par de hijos de puta entraron en la casa de la familia Fogel y acabaron con la vida del padre, la madre, y tres de sus hijos. B’H los hijos de puta no encontraron a dos de los niños que se encontraban en otra habitación. La hija mayor de la familia, de doce años, no se encontraba en casa en el momento del ataque. Ahora son huérfanos.

El resto de líneas de sus crónicas las han dedicado a justificar a los hijos de puta valerosos que le rajaron el cuello a un bebé de cuatro meses, mientras su padre intentaba impedirlo. Han intentado explicarnos, someramente, porque están más que justificadas las salvajadas de esos energúmenos.

La familia Fogel es una familia de colonos, han leído bien, de infames y perversos colonos que provocan con su propia existencia el mal, la injusticia, la guerra. Y eran de extrema derecha y religiosos, y miraban mal a los palestinos,…

Los luchadores contra el mal, entraron en Itamar y atacaron a los cinco miembros de la familia que encontraron, un padre y una madre, Udi y Ruth, a Yoav de once años, a Elad de tres años y a Hadas de cuatro meses. Todos eran peligrosos colonos sionistas comprometidos con una peligrosa actividad sionista, el sueño. Dormían en sus camas cuando fueron apuñalados, cuando le cortaron el cuello a Hadas, cuando apuñalaron varias veces a Elad, cuando asesinaron a Ruth, Udi y a Yoav.

Eran peligrosos colonos judíos, así que ¿por qué iba a preocuparse la ONU? ¿Por qué iba a preocuparse la prensa española? ¿Por qué no iban a justificar sus muertes? Es lo que llevan haciendo desde siempre.

Eso sí, la decisión por parte de Israel de construir 500 casas más ha hecho que esos comprometidos gilipollas hayan encontrado hueco para condenar lo que llaman “otra piedra en contra de la paz”. Parece ser que otros cinco muertos, no les parecen un verdadero obstáculo contra la paz.

En días como hoy, no puedo evitar decir —pensar ya lo pienso—, que son una panda de hijos de puta hipócritas. Y mientras tanto, el alcalde de Leganes recaudando dinero para Hamas y la flotilla “solidaria” con los asesinos de la familia Fogel.

Por si no se nota, estoy cabreado.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Convención de gilipollas

Con los años voy perdiendo la sutileza, en el caso de que la haya tenido, y la mano izquierda –esa creo que aún la tengo, o teclearía la mitad de rápido–. En los últimos meses una serie de noticias han hecho que no deje de preguntarme si uno tiene que ser gilipollas para ser actor, artista, o periodista, al menos en este país.

¿Quién, en su sano juicio, se metería en un follón político, como es la flotilla 2.0, sin investigar los antecedentes de los organizadores y sin plantearse seriamente a quién beneficiará una acción así, tanto políticamente como económicamente? Si alguien quiere la respuesta a la pregunta, puede mirarlo en youtube, lo han grabado en vídeo.

La información que ha llegado sobre la cantidad y calidad de la ayuda humanitaria que llevaba el “Mavi Marmara” deja muchos interrogantes abiertos, para aquellos que pierdan dos segundos en pensar. —La ayuda era poca, mala y estaba pobremente empaquetada. Algo “extraño” tratándose de una nave tan grande—.

Si eres artista, director o lo que sea, y quieres darte tono, lo mejor es hacer chistes que no tienen demasiada gracia. Y si el primero no tiene demasiado éxito y mosqueas a mucha gente, lo mejor que puedes hacer es inventarte excusas tipo “es que en realidad estoy usando un detector de gilipollas” o “hay una conspiración mundial en mi contra”, o mejor aún, soltar algunos chistes más, del mismo estilo a ver si la gracieta cuaja.

Cualquier cosa antes que admitir que has metido la pata, que has hecho un chiste sin puñetera gracia. Dejando las disculpas, para el momento en el que el tipo que te contrató descubra que la polémica le está salpicando demasiado y te despida.

Si eres un periodista de medio pelo, lo mejor que puedes hacer es defender al graciosete sin gracia de antes, escribiendo un artículo que deja varias incógnitas: ¿alguien revisa sus artículos –tuve que leer varias veces el artículo para entender de qué iba, será la edad–? ¿El sentido común se ha ido de vacaciones? ¿Cómo es que el mismo periódico que montó un escándalo por las gracietas del graciosete, permite la publicación de semejante basura?

Si eres un tonto que se gana la vida escribiendo disparates y plagiando los artículos de otros, vía traductor de Google, puedes tener un peligroso síndrome que te hace creer que la Embajada de Israel te ataca cada vez que te lleva la contraria y crítica la ínfima calidad y la falta de objetividad de tus artículos. Lo que un psiquiatra cualificado cualquiera llamaría: simple manía persecutoria.

Sin olvidar las dosis de Alzheimer necesarias, para olvidar la política infecta que usa el moderador de los comentarios de la web de dicho periódico.

Si eres Defensora del Espectador, resulta que olvidas la política que tu propia cadena utiliza a la hora de grabar cierto programa “optimismo, buen rollo, todo alejado de la política”. Borras el especial de la web de la cadena, de cierto programa viajero realizado en Jerusalem porque ha osado no demonizar a los israelíes.

Eso sí, excusándote en tonterías varias y por las quejas de cierto grupo de gente, empujados por cierto periódico que todos conocemos —ese que sueña con ser atacado por la Embajada Israelí, cual sueño BDSM­­­—.

Obviamente, algo me queda de sutileza, no considero gilipollas a la Defensora del Espectador, si no a los que montaron la campaña. Lo hago, básicamente, porque rectificó. Eso sí, sin disculparse por llegar a hacer semejante barbaridad. Lo de aplicar unos criterios para Israel y otros para el resto del mundo tiene un nombre, y espero que se haya dado cuenta de ello.

Lo que se aprende en la tele

¿Alguien ha visto la televisión en las últimas semanas? Ha sido impactante, yo he aprendido mucho, me siento como si hubiera vuelto a ver uno de esos instructivos y educativos programas de “Barrio Sésamo”. ¡Qué joven me siento!

Lo primero que he aprendido es que nuestro querido Túnez, ese lugar al que todos nos íbamos de vacaciones de fin de curso, bueno todos menos aquellos que nos íbamos a la playa de Almuñecar, no era una democracia modélica. Me siento estafado, ¿no era eso lo que llevaban vendiéndonos durante años? ¿Paz, prosperidad, cumplimiento de los derechos humanos?

Ese lindo Túnez, parece ser, estaba dirigido por un tal Ben Ali que ha dejado de ser nuestro colega, y cuando digo nuestro, me refiero obviamente a Europa. Hemos roto relaciones, ya no le ajuntamos. No le devolveremos las llamadas, y olvidaremos los favorcillos que nos hizo, en aquellos tiempos en los que le considerábamos un ejemplo a seguir, un espejo en el que el resto del mundo islámico podía mirarse. –Debe ser porque nos cobraba el gas barato–.

Lo segundo que he aprendido es que Hosni Mubarak –admito que este hombre me sonaba más–, en los ratos libres de su apretada agenda, había montado una dictadura que dirigía con mano de hierro. Dictadura que estaba a punto de cumplir la treintena, quién la pillara –la treintena, no la dictadura–.

Lo tercero que he descubierto es que en las revueltas pacificas mueren a centenares, hay miles de heridos, atacan a periodistas extranjeros, y las mujeres son violadas al grito de “judía, judía” o “espía israelí”.

Lo cuarto que he aprendido –la prensa se ha vuelto más educativa que las lecciones de SuperCoco–, es que la paz está sobrevalorada. No importa que Mubarak mantuviera una paz que convirtió el convulso Oriente Medio en algo menos convulso, no importan sus esfuerzos en pos de una paz entre israelíes y palestinos. Importa que el Egipto de Mubarak fuera aliado de Israel, que reconociera a Israel y cumpliera las condiciones del Tratado de Paz que llevó a Sadat a la tumba.

Lo quinto que he aprendido es que no importa de lo que informes, se trate de Yemen, Túnez, Bahrein, Jordania, Egipto, Libia… de una forma u otra, la culpa la tiene a Israel.

Lo sexto, que directamente me ha anonadado, es que aunque un gobierno corte las conexiones a Internet –como en el caso del gobierno egipcio– una población empobrecida y con un alto nivel de analfabetismo, podrá comunicarse y convocar manifestaciones a través de Twitter y Facebook.

Lo séptimo, que me parece un mal plagio de aquel slogan que los autores de los folletines que crearon a las leyendas del Salvaje Oeste, es que todo buen periodista no puede dejar que la realidad le estropee una historia. Entre los ejemplos más notables el empeño de la prensa española en ningunear la presión de la Administración de Obama para conseguir que Mubarak dejara la presidencia de Egipto; o el más notable empeño en culpar a Israel de una cosa u otra.

Lo octavo ­­–que productiva que es la prensa, a veces– es que las noticias de cientos de muertos, miles de heridos, disparos contra población desarmada, y violaciones varias de los derechos humanos más elementales, se investigan. Antes de lanzar acusaciones de forma oficial o pedir explicaciones, se buscan pruebas que corroboren esas acusaciones. Bueno, siempre que el régimen sobre el que caen esas acusaciones sea el libio, el de Bahrein, el yemení o el egipcio, y no el israelí.

Lo noveno es que la corrupción galopante, el nepotismo; esas ansias de dejarle al amado hijo la corona, cosa que tanto ansiaba Mubarak, como sigue ansiando Gadafi, una inflación galopante, una vaga defensa de los derechos humanos y graves problemas de empobrecimiento de la población,… son síntomas que los avezados periodistas occidentales y especialmente los españoles no habían notado hasta hace relativamente poco. Y en el caso de haberlo notado se lo han callado.

Teniendo en cuenta el ímpetu que llevan poniendo, desde hace años, a la hora de convertir en noticia de interés naderías como los autobuses en Israel, uno se pregunta –ese uno soy yo– si no podían haber gastado mejor la cantidad de tiempo y espacio –en las hojas de periódico– para contarnos cosas como que la población de Egipto se estaba empobreciendo de una forma alarmante; que la familia de Ben Ali se estaba enriqueciendo y controlaba todo el país; que Gadafi pretende que su hijo le suceda en la jefatura del Estado y que sigue como en los viejos tiempos inventándose teorías conspirativas para escurrir el bulto; que Yemen lleva años al borde de una guerra civil o de una simple guerra debido a los frecuentes estallidos de violencia;…

Podemos decir a favor de los periodistas, ante esa ceguera manifiesta, que la Internacional Socialista echó al partido de Mubarak de la organización hace menos de un mes. Parece ser que hasta enero desconocían completamente que pasaba en Egipto. –¡Y voy yo y me lo creo!–

Lo décimo es que hemos —en realidad nuestros gobiernos. Esos que eligen defender o no los derechos de otros, siempre que no les estropee la agenda política o económica del mes; o les sirva de cortina de humo. Véase el affair Sahara-Marruecos—, vendido nuestros ideales y la lucha por el cumplimiento de los derechos humanos básicos por un módico precio: gas, petróleo y ayuda para luchar contra la inmigración ilegal. Esto último, sin poner en duda, ni hacer incómodas preguntas, sobre los métodos utilizados repetidas veces por esos países, para mantenernos contentos.

Lo undécimo, ¿ya vamos por el 11? es que estos nuevos gestos cara a la galería y ese modo infantil de ver la política y de relatarla, me recuerdan a cada rato lo peligroso que es tener a un pez de colores dedicándose a tareas relativamente serias como son el periodismo, la diplomacia o la defensa de los derechos humanos. En todos los países del mundo, no sólo en uno del que todos conocemos su nombre.

¡Qué mes más educativo! ¡Cómo echo de menos “Barrio Sésamo!

jueves, 27 de enero de 2011

66 años desde Auschwitz!

Han pasado 66 años, y sin embargo, parece que hubiera sido ante-ayer. Del último genocidio reconocido por la ONU, tras años de dudas, hace ¿cuántos? ¿quizás quince años?

La consideración del asesinato de un millón de rwandeses a manos de otros rwandeses, en apenas diez semanas, como genocidio, como un crimen contra la humanidad que debía ser perseguido por los tribunales internacionales parece que “creaba dudas”. Más que probablemente, por lo que ocurrió después. Gente que trabaja en la zona habla de cerca de quince millones de muertos en la Región de los lagos. Muertes relacionadas, en muchos casos, con venganzas por lo ocurrido en Ruanda.

Otro punto negro de los últimos tiempos es Sudán. Cuatrocientos mil muertos, dicen las fuentes más fiables, millones de desplazados y/o refugiados. Cientos de miles de mujeres violadas, de hombres mutilados. ¿Será considerado el primer genocidio del siglo XXI?

Es triste ver que hay cosas que no cambian, que el ímpetu del ser humano, a la hora de acabar con la vida de otro ser humano, sigue estando ahí.

AM ISRAEL JAI! Nunca más otro Auschwitz!

domingo, 6 de junio de 2010

Hablando de deja vu

Cualquiera que haya osado en la última semana defender a Israel tras lo sucedido en el Mavi Marmara, estoy seguro de que tendrá unos cuantos deja vu al leer el artículo que robé (algo bastante habitual en mi, cuando veo un artículo que me gusta y que expresa ideas interesantes y puntos de vista en los que no había pensado) de Safed-Tzfat.

Me he pasado, la última semana, inmerso en una batalla dialéctica, en varios foros, contra los que creen que el linchamiento de soldados entra dentro del “Manual básico del buen pacifista”.


Siete tópicos contra Israel - Salvador Sostres - Artà - Mallorca
1. No ha sido una respuesta proporcional.
Este es el primer reproche siempre, pase lo que pase. Ninguna respuesta del Estadlo de Israel, desde su fundación, ha sido considerada proporcional. Este apasionante concepto: la proporcionalidad, como si se tratara de un partido de cricket, como si se tratara de empatar. Y luego, por supuesto, la pedantería europea de darle lecciones a todo el mundo.
2. Los palestinos sólo tienen piedras.
Para reforzar aún más la idea de desproporcionalidad, se insiste en la falsedad de la falta de recursos bélicos de los palestinos, como si en el fondo se deseara que tuvieran más munición para poder matar mejor. No es cierto que los palestinos sólo tengan piedras: sus vecinos árabes se encargan de armarlos convenientemente y de ahí que Israel se haya visto obligado a imponer el bloqueo. Como dijo Golda Meir, «podría entender que los árabes quieran borrarnos del mapa. Pero, ¿es que realmente pretenden que cooperemos con ellos en eso?»
3. Mira que siempre apoyo a Israel, pero esta vez ya no puedo más.
Lo gracioso de esta frase es que la gente que la dice, la dice cada vez.
4. Israel tiene derecho a existir dentro de unas fronteras seguras pero no a cualquier precio.
¿Y cómo conseguir una existencia pacífica cuando sus enemigos pagan cualquier precio para destruirlas? ¿Cómo conseguir esta existencia pacífica con terroristas que sienten más odio por Israel que aprecio por sus vidas? En una situación de permanente amenaza como la que vive Israel, de permanente amenaza de exterminio, ¿qué significa «no a cualquier precio»? ¿A partir de qué precio tiene Israel que sucumbir y dejarse eliminar?
5. Israel ve terroristas de Al-Qaeda en todas partes.
Después del 11-S, de los autobuses de Londres y de los trenes de Atocha, sorprende este nihilismo occidental de hablar del terrorismo islamista en tercera persona. Sí: en todas partes acecha la amenaza islamista, de un modo incluso más angustioso y sangriento que la amenaza comunista. Y con la única misión de destruir el mundo libre.
6. Israel está perdiendo todo su prestigio internacional.
Éste es uno de mis tópicos preferidos, he de reconocerlo. Israel sólo tuvo prestigio internacional en el Holocausto. Sólo entonces -sospechosamente- el mundo se apiadó de los judíos. Pero aparte de aquel momento tan brillante, ¿qué otro pueblo del mundo puede presumir, históricamente, de no haber sido nunca antisemita y de no haber perseguido jamás a los judíos? ¿Cuántos de estos pueblos se han disculpado por ello? ¿Y cuántos podrían asegurar que han borrado de raíz el antisemitismo de sus gobiernos y de sus corazones?
7. Parece mentira que un Ejército tan preciso y profesional como el de Israel haya necesitado matar a nueve personas.

Lo de las nueve personas se ha dicho en el caso concreto de la flotilla, pero el tópico es eterno y para cada ocasión se pone la cifra de bajas correspondiente. Es verdad que Israel tiene el mejor Ejército del mundo, pero también lo es que en una confrontación bélica nunca puedes saber lo que va a pasar y lo que vas a encontrarte. Y, sobre todo, hay que considerar que Israel no suele enfrentarse a un enemigo convencional sino a un tipo de terrorismo que usa escuelas y hospitales como bases militares, al que no le importa usar a la población civil de escudos humanos, y que mezcla armas con ayuda humanitaria y terroristas con cooperantes. Las guerras ya no son como antes. Pero algo en el fondo permanece inmutable. También lo dijo Golda Meir: «He dado expresas instrucciones, de ser avisada personalmente cada vez que caiga un soldado nuestro, así sea en medio de la noche. Cuando el presidente Nasser dé instrucciones de ser despertado en mitad de la noche cuando caiga un soldado egipcio, llegará la paz».

martes, 1 de junio de 2010

Pacifismo made in Spain

¿Alguien, no ha visto los videos que el ejército israelí ha subido a youtube, para explicar lo sucedido en el barco de bandera turca, de la flotilla de la Libertad? Son esclarecedores; tan esclarecedores, como los comentarios que los periodistas españoles vierten tras verlo.

En mi pequeño fanatismo (algo, de lo que se me ha acusado repetidas veces en las últimas horas, por negarme a creer a pies juntillas, que los malvados soldados israelíes entraron a matar a indefensos pacifistas dormidos) no acabo de encontrarle pacifismo, al uso de barras de hierro contra una persona tendida en el suelo. Por unas imágenes similares, protagonizadas por un hombre afroamericano llamado Rodney, se montaron los disturbios raciales más violentos del siglo pasado.

Uno se pregunta como el apaleamiento de un hombre (sí, los soldados israelíes son hombres por mucho que a algunos les cueste darse cuenta) con barras de hierro, se puede considerar “pacifismo”. ¿Alguien se ha leído una cita en la que Gandhi abogara por el uso de la barra de hierro como símbolo de la no-violencia y se ha olvidado de pasármela? ¿El Diccionario de la RAE ha cambiado el significado de pacífico y pacifismo?

Por cierto, hablando de la definición de pacifismo, resulta que la RAE define pacifismo como un movimiento que busca la paz entre los países, así que, ¿puede explicarme alguien como un grupo posicionado completamente a favor de una parte de un conflicto y en contra del otro, puede pretender: “la paz entre ambas”?

Por si alguien no lo sabe, la flotilla de la libertad no consideraba tener un hueco dentro de su militante pacifismo para entregar al soldado israelí que lleva CUATRO AÑOS SECUESTRADO POR HAMAS, una carta de sus padres que no saben nada de él desde hace meses.

Tampoco tiene hueco para condenar a la Hamas que hace una semana daba un ultimátum “a esos que ya saben lo que son” para entregarse o recibir el castigo merecido. ¿Desde cuando está el pacifismo a favor de la pena de muerte o de la persecución de los opositores?

Bueno, siempre les queda el recurso de llamar a los opositores al régimen de Hamas en Gaza, colaboradores de Israel, y así… lo siento, pero ni así consigo creerme que el pacifismo, por muy retorcido que se vuelva, pueda defender la ejecución y tortura de disidentes políticos.

Para los que creen que el ejército israelí entró en un barco y disparó contra pacifistas dormidos, nada mejor que ver el video del IDF que muestra como los pacifistas –despiertos, por si cabía alguna duda–, apalean a varios soldados usando barras de hierro.

Indiscutiblemente, hay más. La flotilla constaba de seis barcos, no hubo incidentes violentos en ninguno de los otros barcos, –parece, que los pasajeros de las otras embarcaciones, tenían un concepto bastante más “normal” de lo que es pacifismo; y consideraron que el uso de barras de hierro, cuchillos y armas de fuego no se podía considerar pacífico–.

Por si alguien duda, de la intención de los pasajeros del barco asaltado, sólo debe recordar –hay pruebas de eso, fue radiado por la radio del ejército israelí–, fueron avisados DOS HORAS ANTES, de que no iba a permitirse que pasaran a aguas territoriales israelíes, y que iban a ser detenidos.


Visto que ser pacifista significa acuchillar por la espalda, apalear con barras de hierro, no sé si declararme pacifista y explicar mi “doctrina” con una navaja en la otra mano. Pero siendo sinceros, nunca me han gustado las modas, y menos aún… el falso pacifismo. Así que… por hoy, se libran.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Seguimos aquí

Creamos el blog hace más de tres años. Nuestra intención principal fue auto informarnos, dado que nos encontramos con un silencio informativo a todo lo relativo al lado israelí.

Porque Israel nunca sufre, sólo se venga, pero nunca se sabe porqué. Israel no se defiende, lanza un ataque de represalia, pero nunca se sabe a qué viene tal represalia. En Israel no viven personas, viven fanáticos, tengan ochenta años o seis meses, pero la prensa española no es racista, no circuncida tanques, aviones y armas.

Todos son judíos, sean judíos, musulmanes, o cristianos. En Israel existe un apartheid con ministros árabes, parlamentarios árabes, jueces árabes… Nunca vi un apartheid igual. Gastada la coletilla de “Israel es nazi” se impone “Israel es como la antigua Sudáfrica”. ¿Es que los únicos que estudian historia son los revisionistas? ¿Cómo se puede comparar ciudad de Gaza con Auschwitz? ¿En qué cabeza puede entrar semejante comparación? ¿Cómo se puede comparar el estado de Israel con el estado del Apartheid de Sudáfrica?

Y mientras el mundo condena a Israel, los que condenan (repasar la lista de los que se sientan a la mesa del Consejo de los Derecho Humanos de la ONU es hacerse muchas preguntas) siguen con sus crímenes y miles de masacres siguen ocurriendo sin que nadie se moleste en denunciarlas. Se trate de África, de América o de Asia, no hay nada que tenga interés aparte de la condena constante al Estado de Israel.

Y estando las cosas así, uno se siente tentado a caer en el cinismo. Pero cínicos o no, nosotros seguiremos aquí mañana, y si no somos nosotros habrá otros. Porque siempre habrá quien piense, sienta o grite desde lo más profundo del corazón “Tamid Am Israel Jai!”.

Así que eso “TAMID AM ISRAEL JAI! Nosotros no nos rendimos J

domingo, 8 de noviembre de 2009

Amnistia Internacional y el agua

Por fin, Amnistía Internacional ha hecho algo bueno. Y no, no quiere decir que haya decidido por fin descubrir que existe África, o que haya mirando en un diccionario para ver el significado real de “proporcionalidad”.
Proporcional sería que si unos quince millones de africanos han sido asesinados en la zona de los lagos, la autoproclamada conciencia del mundo se molestara en hacer algo, aunque solo fuera condenarlo o airearlo.
Proporcional sería que si hace un informe sobre Oriente Medio, Israel-Palestina, ocupe la mitad de su informe para hablar del lado palestino, con testimonios, y no con cuatro líneas y cinco conclusiones.
Pero pasando de la proporcionalidad, gracias a Amnistía Internacional he descubierto algo que no sabía. La culpa de los problemas de agua en los territorios ocupados los tienen las piscinas, las piscinas israelíes, claro. Porque según Amnistía Internacional es impensable que existan piscinas en Oriente Medio en más lugar que en Israel.
Leyendo como hago una vez cada x tiempo el blog
Sobreisraelopinamostodos me encontré con otra realidad que desconocía, en los territorios ocupados, hay piscinas, y piscinas llenas de agua.
Para comprobarlo, me gusta comprobar todo lo que puedo, me bastó con hacer una sencilla búsqueda en google: “swimming pool Nablus”. Elegí una localidad al azar a ver qué salía, y ahí llegó mi tercera lección.
Aprendí que además de que el problema de escasez de agua la tienen las piscinas israelíes, además de que en los territorios ocupados existen piscinas, descubrí que hay hoteles.
Hoteles con cosas tan básicas como televisión por satélite, Internet, piscinas, baño turco, fitness,… y claro dado que los palestinos son extremadamente pobres ¿Quién podría alojarse en semejantes hoteles?
Lo único que se me ocurre, dado lo difícil que es entrar en los territorios ocupados y en Gaza, que los hoteles estén hechos para los periodistas. Porque a nadie se le ocurriría pensar que en lugares como Belen exista una industria turística, ¿verdad?
Aunque claro, eso no explicaría la existencia de casas de tres pisos, aire acondicionado, jardines, dos piscinas y varios baños, porque podría estar equivocado, pero para mantener ese tipo de lujos, se necesita una gran cantidad de agua y energía.
Hay quien podría pensar que las piscinas están en desuso, pero leyendo noticias en la página de la agencia de noticias palestina maan, parece que las piscinas abrieron este verano, como todos los años.
Y llegando a la última reflexión del día, ¿cómo es que a la organización que no hace tanto (2005) explicaba a Alan Dershovitz que su informe sobre violencia de genero en los territorios ocupadas se basaba en los datos recogidos en parte por Internet, se le han pasado las piscinas, los baños turcos, los jardines,… o las casas de lujo?
Dudo mucho que se deba a que mi búsqueda fuera más exhaustiva que la que un diligente defensor de los derechos humanos pueda hacer. Yo simplemente escribí: “swimming pool Nablus”.