¿De qué va esto?

Esto es un blog pro-Israeli.

Lo creamos hace ya casi cinco años, en los albores de la operación Litani, tras el secuestro de Ehud y Eldad. Cuando Gilad llevaba más de un mes en manos de Hamas.

Han pasado casi cinco años. Gilad sigue en manos de Hamas, Ehud y Eldad volvieron a Israel. Muertos. Muchas cosas han pasado, pero poco ha cambiado. Una tregua, Sderot bajo el fuego de los qassam, atentados, una operación contra Hamas, la reconciliación entre Fatah y Hamas, informes sesgados, la ONU, secuestros en Gaza, flotillas pseudo-pacifistas…

Lo que nos hizo abrir este blog en ese momento, fue notar que no recibíamos información sobre lo que pasaba en Israel. Empezamos a traducir noticias, a escribir crónicas basándonos en la información que recogíamos de fuentes de todo el mundo.

Después la calma, después otras luchas en otros lugares. Nos volvimos más críticos, más pesimistas.

Pero seguimos aquí, y pensamos, que pese a quien pese, Israel seguirá existiendo. Y seguiremos peleando, para que eso sea así.

Mostrando entradas con la etiqueta antisemitismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antisemitismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de junio de 2011

El antisemitismo es verde, recicla

Cuentan que Hitler era vegetariano, amante de los animales y creía en la importancia de proteger el medio ambiente y el reciclaje. Quizás imbuido por ese espíritu, el nuevo antisemitismo se ha reciclado siguiendo las reglas del mundo en el que vivimos. Hay que ser políticamente correcto, ¿cómo puede uno ser políticamente correcto si se es antisemita? ¡Haciéndose antisionista! No exige mucho esfuerzo. Donde antes uno decía judío, se usa israelí; donde se hablaba de dominio de la banca mundial, se habla del lobby sionista, digo judío. Donde antes estaba los niñitos cristianos que los malvados judíos usaban para hacer los matzot, ahora están los niños palestinos que los malvados israelies usan para hacer prácticas de tiro. ¡Hay que reciclarse!

Todo se recicla. Se aborrecen los símbolos nazis, pero se permite el negacionismo. El caso del negacionismo exige una aclaración. ¿Por qué luchar contra el negacionismo? Es una pregunta que se contesta con otra pregunta, ¿Por qué el neo-nazismo promueve el negacionismo?

El neo-nazismo tiene pretensiones políticas, quiere que el nacionalsocialismo vuelva a ser una opción política legítima. Y por ello ha creado una serie de teorías que intentan por varios caminos convencer a la gente de que el nacionalsocialismo no era tan malo, si no que en realidad el régimen nazi alemán fue víctima de una conjura judía. El nivel de la conjura difiere, algunos llegan a acusar a Hitler de ser judío, o le convierten en un títere que desconocía lo que estaba pasando —aunque el descubrimiento de una carta manuscrita fechada en 1919 pone en entredicho las “fundadas” tesis de Irving—. Pero no nos preocupemos por Irving, siempre le quedará reciclar sus teorías o recurrir al bolígrafo.

Uno de los efectos de la crisis económica es el reciclaje de viejos —que no olvidados— “argumentos económicos” para explicarla, que ponen en manos judías todo el dinero y el poder de la Banca y/o Estados Unidos: “los judíos controlan la economía mundial”, “el verdadero enemigo es el judaísmo internacional”, “con su maléfico dinero el judaísmo internacional compro el estado artificial asesino del que disfruta ahora”, “asesinos en Palestina con bombas, asesinos en resto del mundo con su dinero sucio y podrido”, “todas las reformas que se están haciendo en Europa para empobrecer a la gente están orquestadas por el judaísmo internacional”…

No hay mucho que decir ante ese tipo de aseveraciones, por desgracia se encuentran con facilidad, ni siquiera uno tiene que irse de tertulia a un café, o sentarse a la barra de un bar a tomar cuatro cervezas, basta con leer los comentarios de cualquier noticia sobre Israel publicada en un periódico español, incluidos los deportivos. —Que se lo pregunten a Piqué o a Guardiola—.

En “Cuarto Milenio”, han preferido “resucitar” el tema de los libelos de sangre medievales, obviando la realidad histórica. Nada nuevo tratándose del programa de Iker Jiménez. Es cierto que no se puede pedir peras al olmo, a Jiménez le encanta ser ambiguo —una forma, como otra cualquiera de evitar demandas por difamación—, tiene esa capacidad innata de decir una cosa y la contraria sin importar el tema que trate. Masonería, ovnis, toros, fantasmas, libelos de sangre,… Quizás sea realmente de locos esperar otra cosa de un programa como “Cuarto Milenio”.

Hasta el domingo, ¿alguien echaba de menos los libelos de sangre? Tampoco es que hayamos tenido tiempo de echarlos de menos, recordemos que no hace tanto tiempo un periódico sueco acusaba al ejército israelí de asesinar a jóvenes palestinos para robarles sus órganos. Según el relato aparecido en el periódico, el ejército israelí asesina a jóvenes palestinos, se lleva los cadáveres y tras extraerle los órganos devuelve el cadáver a la familia de la víctima.

El periodista, Donald Boström, aseveró tras la polémica que no tenía ninguna prueba de que ese tráfico existiera. Uno que es un poquito raro, en semejante tesitura se pregunta, ¿si no tiene ninguna evidencia, para qué escribe el artículo? Parece que Boström con esa ética profesional —no probar unas más que serias acusaciones—, no tendrá muchos problemas para lograr trabajo en “Público” si decide dejar el tabloide con el que publica sus “artículos de investigación”. Tiene el perfil de redactor del “Público”, publica conjeturas, no busca pruebas y cuando le piden explicaciones por sus afirmaciones, le exige al ejército/gobierno de Israel que demuestre su inocencia. Boström también pasa por alto que no se pueden transplantar órganos muertos. El único que lo ha conseguido es un tal Victor Frankenstein. Sospecho que ese es el nombre del doctor experto en transplantes que asesoró a Böstrom.

Incluso en el tema del VIH se recicla. Primero, científicos israelíes crearon el virus del SIDA, después el Mossad se lo inoculó a Arafat, después se pensó que mantener esa teoría manchaba la imagen del Rais, alguien podría pensar que las legendarias orgías que montaba con sus guardaespaldas —nada que ver con la guardia que acompañaba a todas partes a Gadafi—, tendrían algo que ver con su muerte. Después el “exhaustivo” examen realizado por un médico palestino, vía imágenes televisivas, descubría que Arafat había sido envenenado. Obviamente por el Mossad, que después le remató en Francia. Más tarde se vuelve a la teoría del VIH, cuando miembros de la ANP admiten que Arafat murió de SIDA.

Estoy convencido de que si Arafat hubiera muerto aplastado por un meteorito, habría quien defendería que un grupo de rabinos, reunidos en un cementerio invocaron al demonio para conseguir desviar un meteorito de su órbita para que cayera sobre la cabeza de Arafat. Otros más modernos y fans del reciclaje creerían en una conjura judeo masónica sionista extraterrestre, y los más puestos en tecnología, defenderían la existencia de una operación encubierta del Mossad desde el espacio.

Cualquier sandez sirve, todo es cuestión de reciclarla.

miércoles, 27 de enero de 2010

¿Shoá?

La liberación de Awschwitch.¿ Quién no la recuerda? Europa mira una vez más al corazón de sus entrañas, al origen de la barbarie. Europa de nuevo, se humilla (o por lo menos, lo intenta) ante el recuerdo de millones de víctimas inocentes. Europa recuerda la Shoá. ¿Es necesario recordar?

En España hacemos gala de un enorme respeto por el recuerdo. Pero las heridas abiertas nos dejan muchas veces estupefactos y horrorizados, por lo que miles de voces llaman una y otra vez a que esa herida sea cosida para siempre.

La Shoá es otra cosa. Cierto que todos los muertos son respetables y que cada guerra esconde sus vergüenzas en fosas comunes... demasiado comunes. Pero el Holocausto fue una guerra diferente. No se trataba de luchar contra los aliados, contra los comunistas o contra otros tantos enemigos que el régimen Nazi y sus afines tenían en su lista negra. Al menos no sólo eso. El plan de exterminio, el plan de limpieza aria estaba destinado a borrar del mapa a gente que no había cogido un fusil en su vida. Judíos, gitanos, homosexuales... no estaban en ningún ejército, no estaban en guerra con el Eje, a menos que las palabras sean una forma de guerra (Bendita sea esa guerra pues). De ellos destaca un número de horror y vergüenza. 6.000.000.

¿El pueblo judío? Dónde estaban los tanques israelíes?, ¿dónde estaban los valientes soldados del Tzahal? ¿dónde los defensores del Kibbutz? Israel era aún una entelequia al viento, un sueño de unos pocos locos que con el tiempo demostraron ser los más cuerdos. No eran pocos los judíos que hablaban de Alemania como la civilización, una de la que estaban muy orgullosos de pertenecer. Cuantas ideas sobre el desarrollo del sionismo tenían como lengua vehicular la lengua y cultura germana, y no ese anticuado y moribundo hebreo que unos cuantos idealistas querían resucitar. Quizás aún no se le había olvidado de dónde venían.

Europa debe recordar. Europa debe tener muy claro cada vez que se enfrente al drama palestino, que hubo gente allá por el año 48 que con una mano delante y otra detrás levantaron una nación sin una UMRWA a la que llorar. Una nación que aún después de haber sido humillada, torturada y asesinada aún pedía paz a los que en su día fueron los aliados de Hitler, a los palestinos de entonces, o habitantes árabes de la baja Siria. Lo demás no importaba. Importaba tener un lugar para vivir o para morir. Un hogar.

Europa no debe olvidar. La banalización del Holocausto nos sacude cada año e infecta conciencias que antes teníamos por bienpensantes. Atacando por el flanco del negacionismo pro-palestino (sutil y "pacífico") y el negoacionismo Ahmanideyadista (más directo y al grano), la conciencia occidental se alimenta de ideas basura que progresivamente escupen más bilis sobre las tumbas de la Shoá.

Hoy, el Holocausto y los muertos palestinos (sólo los palestinos) están al mismo nivel .Mañana,la Shoá será sólo una de tantas leyendas. Da igual que los dos casos sean descaradamente diferentes. Eso es lo de menos. "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad" como señalaría el innombrable Goebbles y que Orwell aplicaría en su tan conocida obra 1984.

Quizás Europa no deba recordar. Quizás ya no hay nada que recordar y se ha alcanzado el punto de no retorno en la senda del olvido. Pero aún cuando el alzeimer ideológico asesine nuestras neuronas, un país entero recordará por nosotros. El Estado de Israel sigue hoy en pie, como cicatriz de nuestro pasado. Como antídoto para nuestra amnesia presente y futura. Hasta entonces, con las neuronas que aún nos queden gritaremos: ¡Nunca Olvidaremos!

Tails

sábado, 19 de julio de 2008

ANTISEMITISMO EN LAS AULAS

A pesar del descubrimiento de la democracia, España sigue buscándose a sí misma en su empeño de casar su modernidad y apertura envidiables con sus más oscuros secretos. El antisemitismo/judeofobia, tan inmersos en la tradición de este país, se sigue perpetuando en las nuevas generaciones. Por lo menos eso es lo que podemos concluir de un estudio realizado acerca de la xenofobia y publicado en EL PAIS, realizado por el Observatorio Estatal de Convivencia Escolar, organismo del Ministerio de Educación.

Los gitanos encabezan el máximo odio de los escolares: 3 cuartos de éstos no compartirían pupitre con alguien de ésta etnia. Le siguen en odio los magrebíes. Por si se pudiera pensar que se trata de algo natural teniendo en cuenta los roces entre culturas y pueblos que no siempre lo tienen fácil para integrarse en las sociedades democráticas en las que vivimos , sigamos leyendo. Más de un 50 por ciento no compartiría pupitre con un judío. Lo curioso es que España es uno de los países con menor proporción de judíos, y aún así, el odio persiste.

Si haciendo un ejercicio de imaginación comparamos estas cifras de antisemitismo con las de antisionismo (no se asusten, no digo que vayan unidos de la mano) los resultados no son muy alejados. ¿Por qué adultos de hoy en día, que no beben de la propaganda de una dictadura anti-judía siguen transmitiendo lo judío como peyorativo? Quiero creer que ya no contemplan lo de que evenenaban los pozos y se bebían la sangre humana, más que nada porque gozamos de un nivel de alfabetización(entendida como "saber leer y escribir") aceptable, a pesar de que acarreamos un sistema educativo claramente pobre e ineficiente. Lo cierto es que no puedo concluir si "el problema es de los padres" o "el problema es de los maestros" y más teniendo en cuenta que nunca he estado a favor de elegir entre un grupo de responsables a un culpable único. Si apartamos el nivel educativo, solo se me ocurre la respuesta del odio a Israel. No es que los niños sean muy aficionados a los telediarios pero si se ha conseguido que cale en el subconsicente infantil el odio a lo sionista unido al odío a lo judío, España habrá dado un paso atrás de 40 años.

Lo que está claro es que Israel sigue asustando a España, tanto si hablamos del estado como si hablamos del pueblo. Es imposible que haya roces con la comunidad judía española dado su nivel de integración, sin embargo, los hebreos siguen liderando el ranking de los más odiados, al menos a la vista de los tiernos infantes que, por supuesto, crecerán. Esperemos que la ya conocida frase de "los niños nunca mienten" sea en este caso una excepción.

(En la edición impresa de El Pais aparece un gráfico con el ranking completo. Para leer el texto de internet: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/racismo/cala/aulas/elpepisoc/20080718elpepisoc_2/Tes )

por Tails

miércoles, 28 de marzo de 2007

Sobre el Informe de la ONU

Antisemitas acusando a los judíos de racistas
Anne Bayefsky

Un reciente informe de Naciones Unidas plasma el antisemitismo rampante que ha tomado el control de la maquinaria de derechos humanos de la ONU. En un lenguaje que recuerda a la Alemania nazi, John Dugard, el "Enviado Especial para la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967" de la ONU ha anunciado que los judíos buscan la dominación racial.

En palabras de Dugard, "el ejército israelí causa daños corporales y mentales serios a los palestinos. [...] A los palestinos de todos los OPT [territorios palestinos ocupados] se les niega la libertad de movimiento. ¿Puede negarse seriamente que el propósito de tal medida sea establecer y conservar el dominio por parte de un grupo racial (los judíos) sobre otro grupo (los palestinos) y oprimirles sistemáticamente?"

La misión de Dugard en la ONU es demonizar a Israel. Las violaciones de los derechos humanos cometidas por palestinos fueron omitidas deliberadamente de la descripción del cargo que ocupa, esbozado por primera vez por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en 1993 y prolongado por el "reformado" Consejo de Derechos Humanos. Dugard, abogado de profesión, no solamente aceptó la desequilibrada tarea, sino que aprovechó la oportunidad para convertirse, en nombre de los derechos humanos, en defensor de una solución de un único estado.

Lo que Dugard más teme no es al terrorismo y al odio que lo alimenta, sino "la judeización", la idea de que un judío resida en tierras reclamadas por los árabes. Copiando deliberadamente el imaginario nazi, su informe alude a la barrera de seguridad de Israel de esta manera: "El Muro que está siendo construido en Jerusalén Este es un instrumento de ingeniería social diseñado para lograr la judeización de Jerusalén."

El problema de la "judeización" aparece mano a mano con este defensor en la ONU del Gobierno de Hamas. Según Dugard, Israel no tiene ningún derecho a congelar la transferencia de fondos al Gobierno de Hamas. ¿El motivo? "Como era previsible, Israel justifica sus acciones por motivos de seguridad, pero el verdadero motivo parece ser la determinación a provocar un cambio de régimen". Un vistazo a la Carta de Hamas ayuda a determinar lo acertado de un cambio de régimen: "Israel existirá y seguirá existiendo hasta que el islam lo doblegue. No existe ninguna solución a la cuestión palestina que no pase por la jihad". Pero según este experto de la ONU, el problema no es un Gobierno dedicado a matar judíos, sino los propios judíos.

El principal argumento de esta avanzadilla de la ONU del antisemitismo moderno es poner en la picota al judío calificándolo como el racista supremo. Israel sería el equivalente perverso a la Sudáfrica del apartheid. Alude, de hecho, al apartheid en 24 ocasiones a lo largo de su informe, proclamando que "las leyes y prácticas de Israel en los OPT ciertamente se parecen a ciertos aspectos del apartheid". Como era de prever, omite mencionar que un quinto de la población de Israel es árabe –ciudadanos que votan y tienen representantes en el parlamento israelí– mientras los países árabes son Judenrein. ¿Y resulta que es Israel el estado del apartheid?

La demostración definitiva de que Dugard no es más que un antisemita financiado por la ONU es su forma de culpar al estado judío de todos los males del mundo:

Durante años, la ocupación de Palestina y el apartheid en Sudáfrica llamaron la atención de la comunidad internacional. En 1994, el apartheid llegó a su fin [...] los OPT se han convertido en una prueba para Occidente, una prueba para juzgar su compromiso con los derechos humanos. Si Occidente suspende esta prueba, a duras penas puede esperarse que los países en desarrollo se tomen en serio las violaciones de los derechos humanos en sus propios países.

De esta manera, la ONU invierte el bien y el mal. ¿Por qué debería Sudán detener el genocidio? Hay que esperar a que los judíos se arrepientan de su carácter judío y que el carácter judío de Israel sea finiquitado. ¿Por qué debería Zimbabwe dejar de asesinar y matar de hambre a su propio pueblo, blanco y negro? ¿Por qué debe China tolerar la libertad de expresión? ¿Por qué debería Arabia Saudí dejar que las mujeres salgan de casa sin un hombre u ocupen cualquier asiento delantero del coche? ¿Por qué debe Egipto detener la mutilación de los genitales de la mayor parte de su población femenina casada? ¡Si todos están esperando una solución al problema judío!

El dinero que el contribuyente norteamericano entrega a la ONU fue empleado para sufragar tanto el informe de Dugard como su diseminación por todo el mundo. ¿No va siendo hora de cerrar el grifo?
tomado de Herut. publicado en LD

sábado, 10 de marzo de 2007